Hejaran
Poeta asiduo al portal
A MI ADORADA LITERATURA En ti me apoyé para mantener vivos mis bellos amores y olvidar mis desamores, celebrar momentos de felicidad, o desahogar penas y tristezas, según el tema, en ti encuentro la forma de hacer un verso, una prosa, o un poema.
Siempre que escribo lo hago en una forma literal, ya sea un cuento, un ensayo, un pensamiento, una novela.
En mis horas de trabajo, descanso o recreación, pienso cómo darte movimiento, como si fueras el vehículo que conduce mi mente y mi corazón.
Unas veces me lleva a soñar o a recordar tiempos pasados, a orientar el futuro o resolver un dilema, a revivir aventuras y pasajes de la naturaleza, montañas, viajes, lagos, mares, ríos y todo lo que nos rodea que es belleza.
Siempre la literatura está presente en mi mente y me ayuda a incursionar en todos los temas que deseo; aunque los desconozca, para impulsarlos le doy rienda suelta a mi imaginación y plasmo el resultado.
Así escribo de la mujer del hombre, de la vida, del pasado, y de todas las bondades que en mi mente he guardado.
Literalmente hablando, me has convertido en un adicto, no sólo pienso sino que escribo.
Las horas no se cuentan, sólo los resultados de los escritos y la forma de ordenar los pensamientos.
Qué lindo hubiera sido haber empezado a escribir de joven, pero la vena literaria para mí desconocida me llegó un poco tarde, afortunadamente la recibí como quien recibe un don y ahora la mantengo activa, no sólo la utilizo para calibrar mi corazón, también mis sentidos y mi forma de pensar.
Si tengo un amor le hago uno o más poemas, le escribo una canción, le dedico una prosa o en unas líneas le hago saber cuánto la quiero, la alabo o sencillamente le demuestro admiración.
Gracias, literatura, por haber llegado a mi vida, por permitirme, como al artista, construir sus obras; en nombre de mis escritos gracias por permitidme sentirme orgulloso de haberlos ideado, realizado y plasmado.
Oh, literatura, sin ti hubiera pasado por la vida desapercibido, ya hago parte de un historial y un legado.
Espero que estos escritos perduren, no sé por cuanto tiempo, sólo que nadie se alcanza a imaginar la felicidad que me causaron mis obras y siempre que termino una, es como si hubiera engendrado un hijo.
Lo más lindo que me ha sucedido es el haber podido disfrutar de este encanto que es la literatura, ahora que estoy vivo; cuando emprenda el viaje sin regreso, con humildad, espero que la humanidad disfrute del ban-quete que dejo servido.
Siempre que escribo lo hago en una forma literal, ya sea un cuento, un ensayo, un pensamiento, una novela.
En mis horas de trabajo, descanso o recreación, pienso cómo darte movimiento, como si fueras el vehículo que conduce mi mente y mi corazón.
Unas veces me lleva a soñar o a recordar tiempos pasados, a orientar el futuro o resolver un dilema, a revivir aventuras y pasajes de la naturaleza, montañas, viajes, lagos, mares, ríos y todo lo que nos rodea que es belleza.
Siempre la literatura está presente en mi mente y me ayuda a incursionar en todos los temas que deseo; aunque los desconozca, para impulsarlos le doy rienda suelta a mi imaginación y plasmo el resultado.
Así escribo de la mujer del hombre, de la vida, del pasado, y de todas las bondades que en mi mente he guardado.
Literalmente hablando, me has convertido en un adicto, no sólo pienso sino que escribo.
Las horas no se cuentan, sólo los resultados de los escritos y la forma de ordenar los pensamientos.
Qué lindo hubiera sido haber empezado a escribir de joven, pero la vena literaria para mí desconocida me llegó un poco tarde, afortunadamente la recibí como quien recibe un don y ahora la mantengo activa, no sólo la utilizo para calibrar mi corazón, también mis sentidos y mi forma de pensar.
Si tengo un amor le hago uno o más poemas, le escribo una canción, le dedico una prosa o en unas líneas le hago saber cuánto la quiero, la alabo o sencillamente le demuestro admiración.
Gracias, literatura, por haber llegado a mi vida, por permitirme, como al artista, construir sus obras; en nombre de mis escritos gracias por permitidme sentirme orgulloso de haberlos ideado, realizado y plasmado.
Oh, literatura, sin ti hubiera pasado por la vida desapercibido, ya hago parte de un historial y un legado.
Espero que estos escritos perduren, no sé por cuanto tiempo, sólo que nadie se alcanza a imaginar la felicidad que me causaron mis obras y siempre que termino una, es como si hubiera engendrado un hijo.
Lo más lindo que me ha sucedido es el haber podido disfrutar de este encanto que es la literatura, ahora que estoy vivo; cuando emprenda el viaje sin regreso, con humildad, espero que la humanidad disfrute del ban-quete que dejo servido.
HEJARAN-DERECHOS RESERVADOS
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