Alfredo M Cruz
Poeta recién llegado
Cuándo me balla y no este más aquí,
no olvides mi silueta que con la luz
de la luna siempre se reflejó en la
pared.
Cuándo ya no mires mis ojos y el brilló
se haiga apagado, sólo observa en el
espejo y estaré yo a tu lado.
Cuando mis manos ya no puedan acariciar
ni tocar tu rostro, sólo abre tu ventana y
el viento mis caricias te dará.
Si a lo lejos me miras caminar,
no corras tras de mi y por más que
grites mi nombre yo no bolteare asia a ti.
Pues no seré yo a quien mires y grites,
pues mi alma no escucha, mi cuerpo
inerte y pálido dentro de una caja esta y
jamás te volveré a escuchar
Abre la caja y mira mi rostro, en mi boca
pon lágrimas de tus ojos, para que
no me balla sólo, no olvides cuanto te quise
y que siempre te desee como la primera vez.
no olvides mi silueta que con la luz
de la luna siempre se reflejó en la
pared.
Cuándo ya no mires mis ojos y el brilló
se haiga apagado, sólo observa en el
espejo y estaré yo a tu lado.
Cuando mis manos ya no puedan acariciar
ni tocar tu rostro, sólo abre tu ventana y
el viento mis caricias te dará.
Si a lo lejos me miras caminar,
no corras tras de mi y por más que
grites mi nombre yo no bolteare asia a ti.
Pues no seré yo a quien mires y grites,
pues mi alma no escucha, mi cuerpo
inerte y pálido dentro de una caja esta y
jamás te volveré a escuchar
Abre la caja y mira mi rostro, en mi boca
pon lágrimas de tus ojos, para que
no me balla sólo, no olvides cuanto te quise
y que siempre te desee como la primera vez.