A mi bella hija

maryflash

Poeta recién llegado
Mi niña, eres hermosa como la estrellamás bella
grandiosa, como el mejor poema
Preciosa, cual más valiosa gema
Amor de mi carne, con cual Dios me premia.

Te amo, por ti daría yo la vida entera
Sin tí, mi alma no estaría plena
Preciosa criatura
conque Dios me premia.

Dichosa soy por mirar tus ojos
Lindos espejos de tu alma ilusionada
Ya sea que sientas amor o desconsuelo
Yo descubro todo en tu mirada.

Mi niña hermosa, estoy contigo
Aún cuando me veas enojada
No es contigo mi bella niña
quizá sean problemas con mi almohada.

Ignora mis problemas y tristezas
y perdona si acaso te afecta
Nadie me enseñó a ser madre perfecta
Más te amo mi niña, eres mi reina.

Dulce criatura que mi alma guarda
Tierna caricia que la vida emana
Te amo como a nadie , eres mi vida
Sin tí, en mi vida, no habría un mañana.

Carmen Pastrana Salas (maryflash)
 
Carmen


nada màs bello y sublime que dejar en versos ese
amor hacia nuestros hijos, este poema me encantò
sobre todo por tus letras suaves y tiernas.


Un placer enorme leerte


un abrazo
 
Edith Cervera dijo:
Carmen


nada màs bello y sublime que dejar en versos ese
amor hacia nuestros hijos, este poema me encantò
sobre todo por tus letras suaves y tiernas.


Un placer enorme leerte


un abrazo

Muchas gracias Edith, el amor de madre es único.
Saludos y mis mejores deseos.
Carmen Pastrana (maryflash)
 
Hijita.
De nada, te envuelvo completita en mi amor.
Dios te bendiga.
tu mamá (maryflash)
 
¡¡¡Escrito bello ¡¡¡

Ojala mi maddre alguna vez me escriba algo asi.

Un Saludo.
 
Hola Vero.
Muchas gracias.
Te asuguro que tu mamá también lo siente, pero seguramente no lo sabe expresar o no le guste escribir, pero de que te ama inmensamente, te ama.
Saludos y mis mejores deseos.

Carmen Pastrana Salas (maryflash)
 
¿Que tal mama?
Sabias que de niño,
Siempre te adore,
Cada vez que permanecía
En tu regazo,
Para salvaguardarme
Ante cualquier embate de miedo
Por alguna malvada criatura de la oscuridad,
¡Se que si lo sabias!

¡Te adore!
Cada vez que enjugaste cada lágrima
Que derramaba sin ninguna razón,
¡Y aun así!, me protegías,
Acudiendo a mí rescate
A mí pronto auxilio,
Deteniendo mi caída,
Con tus brazos extendidos,
Y tu rostro expresando mi dolor.

Con mirada tierna,
Curabas mis heridas,
Y con voz fuerte
Amonestabas mis averías.

Cuando joven,
Lidiaste con mis cambios,
Te hice sufrir,
Te hice llorar,
Por causa de mi desenfreno,
Por causa de mi obstinamiento,
Aunque escuchaba tus plegarias,
Exigiendo mi redención,
Con tu ser contrariado,
Siempre observabas mi actuar,
Y te dolía, te lastimaba,
Rasgaba tu corazón,
Y eso no lo puedo olvidar,
De esa etapa atroz,
Salí bien librado,
Gracias a tu dedicación
Esfuerzo y devoción
Que comprendiendo la situación
Guiaste mi razón,
Obligándome a conducirme,
Con justicia y devoción.

Hoy de adulto,
Siempre busco
Consejo alguno
Para mi descanso y protección.
De tu sabia concepción.

Hoy de adulto, observo
Que cada día que pasa,
El tiempo es el verdugo cruel,
Que se posa sobre tu cuerpo,
Dañándote, aquella figura vigorosa,
Maternal de mujer y de esposa,

Hoy de adulto, ¡Se!,
¡Que tenías razón!
En cada una de las aseveraciones,
Que emitiste, inculcaste y obligaste
A que nunca olvidara.

¡Hoy de adulto! ¡También se!
Que no hay un amor
Equivalente,
Al que tu siempre,
Me diste,
Quisiera creer,
Que el amarte,
Fuese, equivalente o retribuyente,
A tanto amor entregado.

¡Hoy en mí!
Para tu conclusión,
¡Tu hijo!
No solo te adora,
Si no que ahora es quien,
Te idolatra, venera y ama,
Que desea que dios
Te conceda, el cielo,
Como simple santuario
Para tu descanso,
Después de tan agotadora misión.

Vuelve mi ángel,
Vuelve a tu morada,
Que Dios, que Dios
También, requiere de tu amor.

Carlos Poot
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba