A mi corazÓn

RAMIPOETA

– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
A MI CORAZÓN

Rebelde corazón a donde dejas
tu lascivia que solías pregonar?
¿Acaso las aventuras añejas
te cobraron y te obligan a flaquear?
Soberbio y presumido fuiste siempre,
dueño de mil amores, y en la estancia,
cada invierno me pedías que siembre,
ilusiones de exótica fragancia.
Hoy lloras como un niño malcriado,
o ríes como un paria en desosiego,
tu indeclinable orgullos ha claudicado,

andas resquebrajándote en el suelo

Da pena corazón, tu desconsuelo,
te ha herido un dardo, lleno de veneno,
soporta con valor y mucho esmero,

este castigo que te manda el cielo.

Ramiro Ponce P.


 
Última edición:
Creo hay que utilizar más la razón que el orgullo, por este último tarde que temprano el tiempo cobra cuentas..hola Ramiro...letras para reflexionar un poco, saludos mil. y gracias.
 
Saludos mi querido Ramiro, bella obra, me encantan las frases. Un placer leerte. Buena pluma. Besos con cariño.
 
Corazòn no dejes que te carguen tantas penas .Recuerda que hay mucho que luchar y no siempre se ganan las batallas pero siempre habrá batalla que ganar.Hermosos y sentidos versos nos deja poeta.Llora el corazòn a mares.Lo felicito.Placer dejar mi sencilla huella.Abrazos y estrellas....
 
Excelente poema de auto recriminación por los fallos en amores. Los excesos de confianza y la soberbia en las más de las ocasiones cobran y las cuentas son altas. Dura reflexión con tintes de resignación.
Bien armado poema que llama a "mirarse en tal espejo". Siempre hay que cuidar esa delicada linea entre el amor y el desamor.
Como siempre, un lujo leer la versatilidad de tu creatividad poética.
Mi saludo con afecto.
 
precioso! pero te pone a pensar muy seriamente!!! un placer leerte... beso, te mando mis estrellitas! :::hug:::
 
sin duda tienes un gran corazón, abrazos
A MI CORAZÓN
Rebelde corazón a donde dejas
tu lascivia que solías pregonar?
¿Acaso las aventuras añejas
te cobraron y te obligan a flaquear?
Soberbio y presumido fuiste siempre,
dueño de mil amores, y en la estancia,
cada invierno me pedías que siembre,
ilusiones de exótica fragancia.
Hoy lloras como un niño malcriado,
o ríes como un paria en desosiego,
tu indeclinable orgullos ha claudicado,
andas resquebrajándote en el suelo.
Da pena corazón, tu desconsuelo,
te ha herido un dardo, lleno de veneno,
soporta con valor y mucho esmero,
este castigo que te manda el cielo.
Ramiro Ponce P.

 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba