Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tú eres la caricia intermitente que me alborota y quema por dentro.
El sonido nunca impertinente que a mi corazón hace latir como tambor.
El desconcierto de mirar atrás en un desierto solitario, y ver cuatro pisadas,
dos profundas con peso, dos ligeras, con limite de tiempo.
El orden de mi desorden,
el hacedor de mi rompecabezas,
la última ficha de mi puzle.
La oportunidad exacta en el momento justo,
el ahora de la hora punta.
Eres mi sonrisa salada, la que por mis mejillas se desliza.
¡Contigo no tengo remedio!
Eres la amargura más dulce, cuando de ti, me despido hasta el alba.
Eres mi Fe, mi Esperanza, mi Libertad, mi Ilusión, mi Paz. el Encanto de mis días.
Aunque te halle en la oscuridad que silenciosa y cálida,
amanece robando cada día mi corazón.
¡Mi ángel, el amigo de los caballos!
SHA.