No llores más corazón,
Quiero verte sonriente,
Pues lo que hoy tu alma siente,
Dentro de poco se olvida.
Yo conozco más la vida,
Y aunque sé que es diferente,
Lo que hoy pasa por tu mente,
También marchitó mis flores.
Por eso, hermana, no llores,
No quiero tu rostro triste,
Que el corazón lo resiste,
Aunque ahora creas morir.
Forma parte de vivir
A veces el desengaño,
Y te duele, y te hace daño,
Pero mira alrededor.
Puede que encuentres amor,
De repente, sin buscarlo,
Y que todo puedas darlo,
Y que todo te lo ofrezca.
Aunque no te lo parezca,
El mundo no se acabó,
¿Jugó contigo? No hermana, no.
Tal vez fue vuestro destino.
Pero no hay solo un camino,
Tienes más por descubrir,
No siempre te van a herir;
Hay rosales sin espinas.
Sé que aun no lo imaginas,
Pero pronto lo verás,
Y sin mirar hacia atrás,
Verás los días radiantes.
Con letras insignificantes,
Mira en mí la moraleja,
Que voy siendo perra vieja
Y se bien que te sucede.
Pero niña, el alma cede,
Y cuando tu corazón abras,
Recordarás mis palabras,
Como un viento que pasó.
Y sin saber cómo ocurrió,
Enterrarás las cenizas,
De ese amor que hoy te hace trizas
Y envenena tu sentir.
No quiero verte sufrir,
Ser feliz es lo que debes,
Y aunque sé que ahora no puedes,
Hazlo mañana.
Hermana, vuelve a sonreir.
Quiero verte sonriente,
Pues lo que hoy tu alma siente,
Dentro de poco se olvida.
Yo conozco más la vida,
Y aunque sé que es diferente,
Lo que hoy pasa por tu mente,
También marchitó mis flores.
Por eso, hermana, no llores,
No quiero tu rostro triste,
Que el corazón lo resiste,
Aunque ahora creas morir.
Forma parte de vivir
A veces el desengaño,
Y te duele, y te hace daño,
Pero mira alrededor.
Puede que encuentres amor,
De repente, sin buscarlo,
Y que todo puedas darlo,
Y que todo te lo ofrezca.
Aunque no te lo parezca,
El mundo no se acabó,
¿Jugó contigo? No hermana, no.
Tal vez fue vuestro destino.
Pero no hay solo un camino,
Tienes más por descubrir,
No siempre te van a herir;
Hay rosales sin espinas.
Sé que aun no lo imaginas,
Pero pronto lo verás,
Y sin mirar hacia atrás,
Verás los días radiantes.
Con letras insignificantes,
Mira en mí la moraleja,
Que voy siendo perra vieja
Y se bien que te sucede.
Pero niña, el alma cede,
Y cuando tu corazón abras,
Recordarás mis palabras,
Como un viento que pasó.
Y sin saber cómo ocurrió,
Enterrarás las cenizas,
De ese amor que hoy te hace trizas
Y envenena tu sentir.
No quiero verte sufrir,
Ser feliz es lo que debes,
Y aunque sé que ahora no puedes,
Hazlo mañana.
Hermana, vuelve a sonreir.
Última edición: