Madre, he esperado tanto tiempo para hablarte desde mi poema
Que se ha perdido en el silencio, en un silencio estoico
Se marchitaron mis palabras con la salubridad de mis penas
Y con todos esos recuerdos que me queman en casi medio siglo
Que cualquiera pensaría que he sido un hijo demasiado frívolo
Sólo hay neviscas en mis recuerdos cuando pienso en ti madre
Porque desde que te fuiste la brisa se quedó a vivir en los copos de los árboles
Intento tocarte con mis versos escribiéndote estas retóricas palabras
Pero sólo he conseguido un charco de lágrimas inconsolables
Levito con tus sueños inalcanzables y añoro la familia que querías
La casa, la otra casa que tanto querías, la amarré a mis cometas
¡Qué vergüenza contigo mamá!
No pude cumplir con tus sueños, te fallé
Siento mi espíritu fecundado desde tus raíces, divagando en tribulaciones
Eso es poco para ti, comparado con el desconsuelo que te circuía en vida
Alguien puede decir todo lo malo que he sido
Y lo que he sido solo tú lo sabes, porque no se lo he dicho a nadie
¡Qué pena contigo mamá!
Recorto algunas evocaciones de mi infancia de aquel álbum familiar
Y comienzo a tocar tus recuerdos en lo más recóndito de mi memoria
Escucho tu voz aromada y ahí estas con tus pies descalzos sobre el suelo triste
Te ves tan linda como impasible, siempre con esa expresión en las manos
Madre, aún noto tu presencia en la brisa que se pasea alegre por el patio
Que desordenan mis cabellos y acarician mis mejillas ligeramente.
Que se ha perdido en el silencio, en un silencio estoico
Se marchitaron mis palabras con la salubridad de mis penas
Y con todos esos recuerdos que me queman en casi medio siglo
Que cualquiera pensaría que he sido un hijo demasiado frívolo
Sólo hay neviscas en mis recuerdos cuando pienso en ti madre
Porque desde que te fuiste la brisa se quedó a vivir en los copos de los árboles
Intento tocarte con mis versos escribiéndote estas retóricas palabras
Pero sólo he conseguido un charco de lágrimas inconsolables
Levito con tus sueños inalcanzables y añoro la familia que querías
La casa, la otra casa que tanto querías, la amarré a mis cometas
¡Qué vergüenza contigo mamá!
No pude cumplir con tus sueños, te fallé
Siento mi espíritu fecundado desde tus raíces, divagando en tribulaciones
Eso es poco para ti, comparado con el desconsuelo que te circuía en vida
Alguien puede decir todo lo malo que he sido
Y lo que he sido solo tú lo sabes, porque no se lo he dicho a nadie
¡Qué pena contigo mamá!
Recorto algunas evocaciones de mi infancia de aquel álbum familiar
Y comienzo a tocar tus recuerdos en lo más recóndito de mi memoria
Escucho tu voz aromada y ahí estas con tus pies descalzos sobre el suelo triste
Te ves tan linda como impasible, siempre con esa expresión en las manos
Madre, aún noto tu presencia en la brisa que se pasea alegre por el patio
Que desordenan mis cabellos y acarician mis mejillas ligeramente.