Jhon Barros
Poeta adicto al portal
A Inés Victoria Naranjo Álvarez
Mujer de ojos negros
Cejas hermosas y cautivadoras
Labios finos y delicados
Cabellera larga y seductora
Negra como la noche
Y brillante como el día.
Así es como te recuerdo madre mía,
De voz serena, de consejos sabios
Ese es el sonido que escuché de sus labios,
Nunca enojo, siempre fue cariño
Es como calmaba la ira de este niño.
Corrigiendo mis travesuras
Y entendiendo mis locuras,
Más de una vez descubriste mis mentiras
Sin comprender como lo hacías.
Tanto esfuerzo por mis secretos ocultar
Cuando al final tu amor me hacia hablar.
Hoy te recuerdo más que nunca madre querida
Y quisiera los años retroceder y cambiar esta vida
Para sentirme niño otra vez:
Sentir tus manos suaves, mi cabello acariciar
La ternura de tus ojos al mirar
Y esa voz diciéndome Tranquilo, todo va a pasar
Quisiera la distancia romper
Moverme con el viento y tus manos coger
Y apretado a ellas decirte con alegría
Cuanto te quiero madre mía.
Cejas hermosas y cautivadoras
Labios finos y delicados
Cabellera larga y seductora
Negra como la noche
Y brillante como el día.
Así es como te recuerdo madre mía,
De voz serena, de consejos sabios
Ese es el sonido que escuché de sus labios,
Nunca enojo, siempre fue cariño
Es como calmaba la ira de este niño.
Corrigiendo mis travesuras
Y entendiendo mis locuras,
Más de una vez descubriste mis mentiras
Sin comprender como lo hacías.
Tanto esfuerzo por mis secretos ocultar
Cuando al final tu amor me hacia hablar.
Hoy te recuerdo más que nunca madre querida
Y quisiera los años retroceder y cambiar esta vida
Para sentirme niño otra vez:
Sentir tus manos suaves, mi cabello acariciar
La ternura de tus ojos al mirar
Y esa voz diciéndome Tranquilo, todo va a pasar
Quisiera la distancia romper
Moverme con el viento y tus manos coger
Y apretado a ellas decirte con alegría
Cuanto te quiero madre mía.