José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu cara blanquecina,
es como el marfil
suave y delicada.
suntuosa senda.
Tu pelo rubio, con tirabuzones,
cuando lo tuesta el sol
brilla como el trigo en el verano.
pensamientos obscenos, torrentes, vaivenes.
El brillo del iris de tus ojos,
marrones, me obnubila,
me obsesiona y me encocora.
Es todo un lujurioso sueño
Eres un torrente de agua
que se desliza por esplendorosos
valles buscando su destino.
Tu sonrisa, un arcoíris
que emerge suntuoso
entre el sol y el agua.
Tus piernas , me sumergen
en un mundo de lujuria y
frenesí desbordado.
El vaivén de tu cuerpo,
cuando bailas,
lleno de algarabía
me transporta a montañas lejanas.
Me gustaría que tus jugos
se vertieran en mi cama
y me despertase oliendo
a ti, cada mañana
es como el marfil
suave y delicada.
suntuosa senda.
Tu pelo rubio, con tirabuzones,
cuando lo tuesta el sol
brilla como el trigo en el verano.
pensamientos obscenos, torrentes, vaivenes.
El brillo del iris de tus ojos,
marrones, me obnubila,
me obsesiona y me encocora.
Es todo un lujurioso sueño
Eres un torrente de agua
que se desliza por esplendorosos
valles buscando su destino.
Tu sonrisa, un arcoíris
que emerge suntuoso
entre el sol y el agua.
Tus piernas , me sumergen
en un mundo de lujuria y
frenesí desbordado.
El vaivén de tu cuerpo,
cuando bailas,
lleno de algarabía
me transporta a montañas lejanas.
Me gustaría que tus jugos
se vertieran en mi cama
y me despertase oliendo
a ti, cada mañana
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