Sol de mañana
Poeta veterana en el Portal
Mi pequeño,
mi inquieto pajarillo,
empiezas a volar
y un día dejarás el nido.
Recorrerás los senderos
de perfumes y flores,
pero debo decirte,
también hay espinas
que causan dolores.
Eres el espejo en donde me miro,
en donde encuentro mi reflejo.
Mas eres un guerrero
con su propio desafío.
Debo advertirte
que no siempre es primavera,
que a veces se nubla y hay tormenta,
pero con empeño y optimismo,
hasta en la oscuridad pintarás una estrella.
Mi perla blanca,
siento alegría
de ver en tu rostro
un arcoíris cada día.
¡Siempre estaré contigo!
Como una gema preciosa
incrustada en tu corazón,
como una cajita musical
que guarda una melodía de amor,
porque así, conmigo, te llevo incrustado yo.
¡Vuela libre pajarillo!
¡Disfruta de tu vuelo!
Mientras a prudente distancia
yo te miro, y nunca olvides
volver de vez en vez a tu cálido nido.
mi inquieto pajarillo,
empiezas a volar
y un día dejarás el nido.
Recorrerás los senderos
de perfumes y flores,
pero debo decirte,
también hay espinas
que causan dolores.
Eres el espejo en donde me miro,
en donde encuentro mi reflejo.
Mas eres un guerrero
con su propio desafío.
Debo advertirte
que no siempre es primavera,
que a veces se nubla y hay tormenta,
pero con empeño y optimismo,
hasta en la oscuridad pintarás una estrella.
Mi perla blanca,
siento alegría
de ver en tu rostro
un arcoíris cada día.
¡Siempre estaré contigo!
Como una gema preciosa
incrustada en tu corazón,
como una cajita musical
que guarda una melodía de amor,
porque así, conmigo, te llevo incrustado yo.
¡Vuela libre pajarillo!
¡Disfruta de tu vuelo!
Mientras a prudente distancia
yo te miro, y nunca olvides
volver de vez en vez a tu cálido nido.
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