poetakabik
Poeta veterano en el portal
Hecho de menos los hombros
aquellos que me mecían,
cuando a tu espalda me izabas
volviendo con alegría
para llegar hasta casa.
Papa me siento perdido
añoro... ¡Tanto esos tiempos!,
los caballos de madera
de canicas y de chapas,
y esa inocencia tardía
atrapada en los recuerdos
esperando tu venida.
Recuerdo que me decías
hijo, nunca desees para otros
lo que para ti no quieras,
y en la vida no aproveches
el bien por el mal ajeno
mantente siempre sereno,
para ayudar como sea
pero nunca des consejos
aprende de los errores,
y olvida los sinsabores
que te cerraron mil puertas.
Hecho de menos los hombros
aquellos que me mecían,
cuando a tu espalda me izabas
volviendo con alegría
para llegar hasta casa,
aquellos que me mecían,
cuando a tu espalda me izabas
volviendo con alegría
para llegar hasta casa.
Papa me siento perdido
añoro... ¡Tanto esos tiempos!,
los caballos de madera
de canicas y de chapas,
y esa inocencia tardía
atrapada en los recuerdos
esperando tu venida.
Recuerdo que me decías
hijo, nunca desees para otros
lo que para ti no quieras,
y en la vida no aproveches
el bien por el mal ajeno
mantente siempre sereno,
para ayudar como sea
pero nunca des consejos
aprende de los errores,
y olvida los sinsabores
que te cerraron mil puertas.
Hecho de menos los hombros
aquellos que me mecían,
cuando a tu espalda me izabas
volviendo con alegría
para llegar hasta casa,