GALIA SILVA GALEANO
Poeta recién llegado
Mi príncipe, hoy pude oler tu timidez
y dejé volar mis sueños en el cielo que solo existe cuando te encuentro,
mi pecho era un mar de ansiedad,
mis palabras estaban represadas
y solo pude vestir ante ti ese traje frió e indiferente del aprecio mas lejano.
No te imaginas que significa cuando apareces
y tu sonrisa revive lo que ha estado muerto en mi corazón.
Hoy me hiciste feliz,
sembraste en mis labios el milagro de sonreír
y te pensé cada hora entre sus minutos y segundos,
allí no deje de suspirar con el perfume de tu nombre.
Hoy supe una vez mas que eres un milagro
como la gota de lluvia que cae precisa en mis labios,
y mis ojos acariciaron la esbeltez de tu silencio,
la llanura de cada frase que prorrumpías
y esa presencia que me bendice cuando el ángel de tus ojos me mira.
Hoy la vida me corona una vez mas con ese saludo fugaz,
con el adiós para el cual no tengo tiempo,
pues soy muy fiel en creer que volveré a verte una mañana,
y en mi pecho volverá a nacer la dicha de tenerte cerca
aún que tu corazón este tan lejos, tan ajeno.
Siempre pienso que te encontré y que te amo hasta el fin del fin.
y dejé volar mis sueños en el cielo que solo existe cuando te encuentro,
mi pecho era un mar de ansiedad,
mis palabras estaban represadas
y solo pude vestir ante ti ese traje frió e indiferente del aprecio mas lejano.
No te imaginas que significa cuando apareces
y tu sonrisa revive lo que ha estado muerto en mi corazón.
Hoy me hiciste feliz,
sembraste en mis labios el milagro de sonreír
y te pensé cada hora entre sus minutos y segundos,
allí no deje de suspirar con el perfume de tu nombre.
Hoy supe una vez mas que eres un milagro
como la gota de lluvia que cae precisa en mis labios,
y mis ojos acariciaron la esbeltez de tu silencio,
la llanura de cada frase que prorrumpías
y esa presencia que me bendice cuando el ángel de tus ojos me mira.
Hoy la vida me corona una vez mas con ese saludo fugaz,
con el adiós para el cual no tengo tiempo,
pues soy muy fiel en creer que volveré a verte una mañana,
y en mi pecho volverá a nacer la dicha de tenerte cerca
aún que tu corazón este tan lejos, tan ajeno.
Siempre pienso que te encontré y que te amo hasta el fin del fin.