rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es tiempo de marchar.
No para olvidarte.
Eso, seria imposible.
Te llevare conmigo
a pesar de la distancia
por el sol que tu me has dado
en los latidos del alma.
Te dejo mis sueños
para que abrigues mi marcha
y me encuentres en el cielo
cuando se eleven tus alas.
Yo te estaré esperando
sembrando las rosas blancas
en los jardines sin suelo
donde tu vista hoy no alcanza.
No para olvidarte.
Eso, seria imposible.
Te llevare conmigo
a pesar de la distancia
por el sol que tu me has dado
en los latidos del alma.
Te dejo mis sueños
para que abrigues mi marcha
y me encuentres en el cielo
cuando se eleven tus alas.
Yo te estaré esperando
sembrando las rosas blancas
en los jardines sin suelo
donde tu vista hoy no alcanza.