Santiago Carrallo de la F
Poeta recién llegado
La luna, se ha vuelto negra
Porque anhela ser Mikaela
Planeta, dueño de un poeta
Cual Ulises lo es de Helena
Quien ve como su cometa
Lagrimea, ya no se alegra...
Cada noche, tras la cena
Su cantor no la celebra
Y el astro además, se encela
Noche tras noche, tras día,
La luna llena, vacía,
Es,... su poeta no la vela,
Ya no tiene poesía...
Queda, en su cielo está inquieta,
Sueña poder ser morena
La luna, llena de pena
Al leer que de la "a" a la "z"
Por Mikaela es este poema;
Amarillenta tal yema
De huevo, desea cual cuervo
Volar por el firmamento
Y la opalescente gema
Siente unos cuernos de ciervo
Grandes, como el sufrimiento
Con que le asombra este tema;
Y así, el blanco astro se quema
Desorbita ante esta estrella
Y emula a la nueva bella
Reina negra, firme y seria,
Toda hecha flema y miseria
Y esa noche ha, un nuevo lema:
-"¡Quiero ser luna morena!..."
Y el poeta tercia el dilema
Sonriendo a sus lagrimelas:
-"Mikaela, se halla en la tierra.
Luna, lunera que vuelas
Vuela pues, ella es quien cierra
Este poema que anhelas."
-"Ay,... qué me quedo a dos velas!..."
Deshecha, grita hecha fiera
Mas, zumba cascabelera
La reina niguérrima nueva,
Mikaela, negra lucera,
Al quicio su parda cueva
Cual primerísima Eva
Más renegrida y guerrera
Aún y habla a la lunera:
-"Luna, si te desangelas
Perderás tu alba querella
Pues tú, angelical doncella
Qué en el cielo estás, ¿recelas?..."
-"¡Soy tanto como cualquiera
Yo, soy mucho más que aquella,
Qué todas esas Mikaelas!"
Chilla la nívea doncella
Lúbrica, blanca y tan pura
Como dura ahora es y oscura...
Mas, la reina no se altera:
Es princesa azabachera
Más, con corazón de fresa
Y ve a la luna hechicera
Arcangélica diablesa
Y esta cárdena frambuesa
Piensa, morena y certera:
"Ay,... luna, no son maneras:
Tú, pálida calavera
Yo, soy morena de veras...."
Porque anhela ser Mikaela
Planeta, dueño de un poeta
Cual Ulises lo es de Helena
Quien ve como su cometa
Lagrimea, ya no se alegra...
Cada noche, tras la cena
Su cantor no la celebra
Y el astro además, se encela
Noche tras noche, tras día,
La luna llena, vacía,
Es,... su poeta no la vela,
Ya no tiene poesía...
Queda, en su cielo está inquieta,
Sueña poder ser morena
La luna, llena de pena
Al leer que de la "a" a la "z"
Por Mikaela es este poema;
Amarillenta tal yema
De huevo, desea cual cuervo
Volar por el firmamento
Y la opalescente gema
Siente unos cuernos de ciervo
Grandes, como el sufrimiento
Con que le asombra este tema;
Y así, el blanco astro se quema
Desorbita ante esta estrella
Y emula a la nueva bella
Reina negra, firme y seria,
Toda hecha flema y miseria
Y esa noche ha, un nuevo lema:
-"¡Quiero ser luna morena!..."
Y el poeta tercia el dilema
Sonriendo a sus lagrimelas:
-"Mikaela, se halla en la tierra.
Luna, lunera que vuelas
Vuela pues, ella es quien cierra
Este poema que anhelas."
-"Ay,... qué me quedo a dos velas!..."
Deshecha, grita hecha fiera
Mas, zumba cascabelera
La reina niguérrima nueva,
Mikaela, negra lucera,
Al quicio su parda cueva
Cual primerísima Eva
Más renegrida y guerrera
Aún y habla a la lunera:
-"Luna, si te desangelas
Perderás tu alba querella
Pues tú, angelical doncella
Qué en el cielo estás, ¿recelas?..."
-"¡Soy tanto como cualquiera
Yo, soy mucho más que aquella,
Qué todas esas Mikaelas!"
Chilla la nívea doncella
Lúbrica, blanca y tan pura
Como dura ahora es y oscura...
Mas, la reina no se altera:
Es princesa azabachera
Más, con corazón de fresa
Y ve a la luna hechicera
Arcangélica diablesa
Y esta cárdena frambuesa
Piensa, morena y certera:
"Ay,... luna, no son maneras:
Tú, pálida calavera
Yo, soy morena de veras...."
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