Gonzalo25
Poeta asiduo al portal
Tengo dos angelitos que Dios me envió
desde lo más alto del cielo,
en el vientre de su madre reposaron
de ese largo e inmenso viaje
y por un tiempo de nueve meses
decidieron quedarse.
Uno vino primero
y el otro llego siete años después,
tesoros invaluables
que llevan parte de mi,
semillas de buena estirpe
que darán excelentes frutos.
Desde el momento que los vi
teniéndolos entre mis brazos
mi corazón creció enorme
y de gran tamaño,
lindas criaturitas
tiernas y delicadas
llegaron a mi vida
llenándola de luz, color y alegría.
Hijos míos,
sangre de mi sangre
pedacito de cielo que Dios me regaló
a pesar de las distancias
y mis momentos de ausencia,
siempre los llevo conmigo
en mi mente y en mi corazón.