Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Te muerdo con palabras,
con la furia de mis labios
que buscan tu piel
como un poema hambriento.
Te desgarro en versos,
lamiendo cada sílaba
con el deseo incandescente
de los cuerpos que se buscan.
Somos dos fieras en celo,
dos almas que se devoran,
que se encuentran y se pierden
en la vorágine del amor.
Te acaricio con metáforas,
te penetro con estrofas
que nacen de lo profundo,
donde habita lo inefable.
Tus gemidos son rimas
que se funden con mi aliento,
mientras el mundo se deshace
y sólo existimos tú y yo.
A-mordisco, a-suspiro,
nos bebemos los sentidos,
desnudamos las palabras,
y quedamos en silencio.
Te amo en cada línea,
te deseo en cada coma,
y así, mordiendo la vida,
nos escribimos eternos.
con la furia de mis labios
que buscan tu piel
como un poema hambriento.
Te desgarro en versos,
lamiendo cada sílaba
con el deseo incandescente
de los cuerpos que se buscan.
Somos dos fieras en celo,
dos almas que se devoran,
que se encuentran y se pierden
en la vorágine del amor.
Te acaricio con metáforas,
te penetro con estrofas
que nacen de lo profundo,
donde habita lo inefable.
Tus gemidos son rimas
que se funden con mi aliento,
mientras el mundo se deshace
y sólo existimos tú y yo.
A-mordisco, a-suspiro,
nos bebemos los sentidos,
desnudamos las palabras,
y quedamos en silencio.
Te amo en cada línea,
te deseo en cada coma,
y así, mordiendo la vida,
nos escribimos eternos.