A Pablo le debo la lengua

Henry Miller

Poeta recién llegado
Hay una paz que está en el centro del ser

Como un ave de resurrección

Esperando el contacto,

Lamiendo nuestras heridas

Como un perro fiel.

Yo acudo a esa ciencia para olvidarte.



Por la mañana

Me boleo los zapatos

Le doy un pulso a mi corazón

Para andar un día de tandas,

Voy trepando el día entre lianas,

Fabricando muletas,

Evitando un paso en falso.

Rodeo las zonas que te pertenecen

Los espacios que sueles llenar calladamente.

Y a veces siento tu mirada

Tocando mi espalda

Como un barniz delicado

Y espero que seas tú

Enviando una postal

Donde quiera que estés.



¿Y tú? ¿Dónde andas tú?

Hace días que no miro andar

Con tu paso de muñeca

Fingiéndote invisible

Sabiendo que mis ojos

Te cubren como yedra.

¿Quién te pone la cuchara en la boca?

¿Qué ojos te arrancan el vestido?



Yo quiero saber

Si te han amado como yo sé

Si alguien se afana en tu piel

Buscando en cada pliegue

Un verso oculto,

Haciendo que de tu boca

Broten sílabas sin censura.

Quiero saber si acaso

Alguien te puede llevar al final

Mirándote a los ojos directamente

Con ternura infinita

Con entregada pasión.



A Pablo le debo la lengua

Y a ti el camino de amargura

Que debo recorrer diariamente.

Apenas me levanto y vienes a tocar la puerta

Sin nada entre las manos.

No sé por qué te dejo entrar

No sé por qué me afano en esta fábula

Sin conclusión.

Cada vez me torno más oscuro,

Las palabras me crecen como hierba mala

Me salen por la boca y por las orejas

Soy un engendro de Holderlin,

Un mago aciago que bebe té por las mañanas

Y sale a azuzar a la muchedumbre

Para que le disparen,

Un fanático de tu sombra

Un juez irredimible,

Mis manos están sucias de ausencia

Caigo dentro mío

Como en un pozo

Que lleva tu reflejo

Coral Silva.
 
Última edición:
Hay una paz que está en el centro del ser

Como un ave de resurrección

Esperando el contacto,

Lamiendo nuestras heridas

Como un perro fiel.

Yo acudo a esa ciencia para olvidarte.



Por la mañana

Me boleo los zapatos

Le doy un pulso a mi corazón

Para andar un día de tandas,

Voy trepando el día entre lianas,

Fabricando muletas,

Evitando un paso en falso.

Rodeo las zonas que te pertenecen

Los espacios que sueles llenar calladamente.

Y a veces siento tu mirada

Tocando mi espalda

Como un barniz delicado

Y espero que seas tú

Enviando una postal

Donde quiera que estés.



¿Y tú? ¿Dónde andas tú?

Hace días que no miro andar

Con tu paso de muñeca

Fingiéndote invisible

Sabiendo que mis ojos

Te cubren como yedra.

¿Quién te pone la cuchara en la boca?

¿Qué ojos te arrancan el vestido?



Yo quiero saber

Si te han amado como yo sé

Si alguien se afana en tu piel

Buscando en cada pliegue

Un verso oculto,

Haciendo que de tu boca

Broten sílabas sin censura.

Quiero saber si acaso

Alguien te puede llevar al final

Mirándote a los ojos directamente

Con ternura infinita

Con entregada pasión.



A Pablo le debo la lengua

Y a ti el camino de amargura

Que debo recorrer diariamente.

Apenas me levanto y vienes a tocar la puerta

Sin nada entre las manos.

No sé por qué te dejo entrar

No sé por qué me afano en esta fábula

Sin conclusión.

Cada vez me torno más oscuro,

Las palabras me crecen como hierba mala

Me salen por la boca y por las orejas

Soy un engendro de Holderlin,

Un mago aciago que bebe té por las mañanas

Y sale a azuzar a la muchedumbre

Para que le disparen,

Un fanático de tu sombra

Un juez irredimible,

Mis manos están sucias de ausencia

Caigo dentro mío

Como en un pozo

Que lleva tu reflejo

Carol Islas.
Bellísimo, sensibilidad y belleza confluyen en tu precioso poema, una sutil melancolía envuelve tus letras que me atrapa y engancha, la ausencia de ella respira cada verso que le escribes y a mi me has emocionado con tu brillante texto. Este es un poema cinco estrellas amigo Henry, te felicito por ello. Un saludo. Paco.
 
Hay una paz que está en el centro del ser

Como un ave de resurrección

Esperando el contacto,

Lamiendo nuestras heridas

Como un perro fiel.

Yo acudo a esa ciencia para olvidarte.



Por la mañana

Me boleo los zapatos

Le doy un pulso a mi corazón

Para andar un día de tandas,

Voy trepando el día entre lianas,

Fabricando muletas,

Evitando un paso en falso.

Rodeo las zonas que te pertenecen

Los espacios que sueles llenar calladamente.

Y a veces siento tu mirada

Tocando mi espalda

Como un barniz delicado

Y espero que seas tú

Enviando una postal

Donde quiera que estés.



¿Y tú? ¿Dónde andas tú?

Hace días que no miro andar

Con tu paso de muñeca

Fingiéndote invisible

Sabiendo que mis ojos

Te cubren como yedra.

¿Quién te pone la cuchara en la boca?

¿Qué ojos te arrancan el vestido?



Yo quiero saber

Si te han amado como yo sé

Si alguien se afana en tu piel

Buscando en cada pliegue

Un verso oculto,

Haciendo que de tu boca

Broten sílabas sin censura.

Quiero saber si acaso

Alguien te puede llevar al final

Mirándote a los ojos directamente

Con ternura infinita

Con entregada pasión.



A Pablo le debo la lengua

Y a ti el camino de amargura

Que debo recorrer diariamente.

Apenas me levanto y vienes a tocar la puerta

Sin nada entre las manos.

No sé por qué te dejo entrar

No sé por qué me afano en esta fábula

Sin conclusión.

Cada vez me torno más oscuro,

Las palabras me crecen como hierba mala

Me salen por la boca y por las orejas

Soy un engendro de Holderlin,

Un mago aciago que bebe té por las mañanas

Y sale a azuzar a la muchedumbre

Para que le disparen,

Un fanático de tu sombra

Un juez irredimible,

Mis manos están sucias de ausencia

Caigo dentro mío

Como en un pozo

Que lleva tu reflejo

Carol Islas.


Un trabajo excelente que he disfrutado. Felicidades.

abrazo

RJL
 
Hay una paz que está en el centro del ser

Como un ave de resurrección

Esperando el contacto,

Lamiendo nuestras heridas

Como un perro fiel.

Yo acudo a esa ciencia para olvidarte.



Por la mañana

Me boleo los zapatos

Le doy un pulso a mi corazón

Para andar un día de tandas,

Voy trepando el día entre lianas,

Fabricando muletas,

Evitando un paso en falso.

Rodeo las zonas que te pertenecen

Los espacios que sueles llenar calladamente.

Y a veces siento tu mirada

Tocando mi espalda

Como un barniz delicado

Y espero que seas tú

Enviando una postal

Donde quiera que estés.



¿Y tú? ¿Dónde andas tú?

Hace días que no miro andar

Con tu paso de muñeca

Fingiéndote invisible

Sabiendo que mis ojos

Te cubren como yedra.

¿Quién te pone la cuchara en la boca?

¿Qué ojos te arrancan el vestido?



Yo quiero saber

Si te han amado como yo sé

Si alguien se afana en tu piel

Buscando en cada pliegue

Un verso oculto,

Haciendo que de tu boca

Broten sílabas sin censura.

Quiero saber si acaso

Alguien te puede llevar al final

Mirándote a los ojos directamente

Con ternura infinita

Con entregada pasión.



A Pablo le debo la lengua

Y a ti el camino de amargura

Que debo recorrer diariamente.

Apenas me levanto y vienes a tocar la puerta

Sin nada entre las manos.

No sé por qué te dejo entrar

No sé por qué me afano en esta fábula

Sin conclusión.

Cada vez me torno más oscuro,

Las palabras me crecen como hierba mala

Me salen por la boca y por las orejas

Soy un engendro de Holderlin,

Un mago aciago que bebe té por las mañanas

Y sale a azuzar a la muchedumbre

Para que le disparen,

Un fanático de tu sombra

Un juez irredimible,

Mis manos están sucias de ausencia

Caigo dentro mío

Como en un pozo

Que lleva tu reflejo

Carol Islas.

Siempre buscando la siembra del encuentro, en el poema hay una licuacion
melancolica que se hace melodia de amor, cascara gelida para transitar
en un filo donde los temblores del alma se transparentan. felicidades.
magnifico. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba