el angel de alas rotas
Poeta recién llegado
Fluyen tus versos sobre mi,
dibujandose como el fino hilo del líquido preciado
que moja, oxigena y baña
cada espacio inerte de mi cuerpo vacío.
Besas mis párpados a distancia,
dejando tu boca como negativo presente en mis pupilas
y ciegas mi mirada al palpitar de transeúntes
que vagan como estorbos por las crónicas de asfalto,
prolongando sobre mi tu aroma a río silvestre
donde los colonos aún no llegan con banderas
ni canciones, himnos o estacas.
Amor, sos la dirección del viento,
la brújula que indica hacia el norte,
sos el instinto de mi boca que arde,
la luna que duerme en brazos menguantes
curvados y próximos a llenarse de luces.
Pablo sos el verso que no paro de recitar,
la canción que se repite en la radio,
el grito y la euforia de un momento sublime,
la rosa que crece en el jardín de mi casa,
el calor de mi almohada,
el silencio que busco.
dibujandose como el fino hilo del líquido preciado
que moja, oxigena y baña
cada espacio inerte de mi cuerpo vacío.
Besas mis párpados a distancia,
dejando tu boca como negativo presente en mis pupilas
y ciegas mi mirada al palpitar de transeúntes
que vagan como estorbos por las crónicas de asfalto,
prolongando sobre mi tu aroma a río silvestre
donde los colonos aún no llegan con banderas
ni canciones, himnos o estacas.
Amor, sos la dirección del viento,
la brújula que indica hacia el norte,
sos el instinto de mi boca que arde,
la luna que duerme en brazos menguantes
curvados y próximos a llenarse de luces.
Pablo sos el verso que no paro de recitar,
la canción que se repite en la radio,
el grito y la euforia de un momento sublime,
la rosa que crece en el jardín de mi casa,
el calor de mi almohada,
el silencio que busco.
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