A PEPESORI, EL RECADERO
Cuando hagas tus recados
ofrécelo en sacrificio,
ya que algunos jubilados
tenemos solo ese oficio.
No te olvides de las mandas
y apúntalas en papel,
porque si más débil andas
más serán que el oropel.
Los recados son lo justo,
hechos alegre y con celo,
para que estés más a gusto
te harán un sitio en el Cielo.
No es necesaria la prisa,
sino hacerlos todos bien,
mejor con una sonrisa
que agradece sabes quien.
Siempre el mejor tono amable,
sin la mínima protesta,
que así harás más confortable
una merecida siesta.
¡Y obtendrás tanto placer
en la cocina al entrar
tan solo de poder ver
los muebles a rebosar…!
Tiene el recado un sentido
que llega a trascendental
si te pregunto: ¿el cocido
podré probarlo al final?
Salva González Moles.
14/3/2026
Cuando hagas tus recados
ofrécelo en sacrificio,
ya que algunos jubilados
tenemos solo ese oficio.
No te olvides de las mandas
y apúntalas en papel,
porque si más débil andas
más serán que el oropel.
Los recados son lo justo,
hechos alegre y con celo,
para que estés más a gusto
te harán un sitio en el Cielo.
No es necesaria la prisa,
sino hacerlos todos bien,
mejor con una sonrisa
que agradece sabes quien.
Siempre el mejor tono amable,
sin la mínima protesta,
que así harás más confortable
una merecida siesta.
¡Y obtendrás tanto placer
en la cocina al entrar
tan solo de poder ver
los muebles a rebosar…!
Tiene el recado un sentido
que llega a trascendental
si te pregunto: ¿el cocido
podré probarlo al final?
Salva González Moles.
14/3/2026