solangel
Poeta fiel al portal
Las velas de los aposentos
se han apagado.
No existe más luz
que nosotros haciéndolo.
No hay más silencio
que el sin aire armónico
de un canto
escondido en los labios.
Cualquier noche debe ser
un día.
Esa fuerza
que es inextinguible en el abrazo,
en los mano a mano,
la piel.
Todo para ambos es miel,
y probar lo que se hace
en el escondite del ser,
se convierte en experiencia vivida
que aprendemos
de noche.
se han apagado.
No existe más luz
que nosotros haciéndolo.
No hay más silencio
que el sin aire armónico
de un canto
escondido en los labios.
Cualquier noche debe ser
un día.
Esa fuerza
que es inextinguible en el abrazo,
en los mano a mano,
la piel.
Todo para ambos es miel,
y probar lo que se hace
en el escondite del ser,
se convierte en experiencia vivida
que aprendemos
de noche.
Última edición: