Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Entraste a mi mundo de desconsuelo
vertiginosamente imperceptible,
así como el hada de lo imposible
susurrando buenas nuevas del cielo.
Ungiste mi espíritu de esperanza,
sobre mi dolor sembraste ilusiones,
abriste de mi alma el mar de emociones
nacido de amor cual divina alianza.
Alzaste tu mano pura hasta mí
regalándome el roce que soñaba,
olvidando la pena que olvidada
moría el justo instante que te vi. . .
Eso eres tú, Susi, mi ángel de amor,
refugio donde encuentro dulce abrigo
o el sueño de aquel futuro contigo
que será siempre mi sueño mejor.
Un desbordado regocijo inunda
inevitablemente mi sendero,
juntando mis sueños en un te quiero
al revivir también mi fe errabunda
dándole luz a mi gris existencia,
aquella que en ti encontró nueva esencia. . .
(Febrero 21, 24 y 25 de 2014)
vertiginosamente imperceptible,
así como el hada de lo imposible
susurrando buenas nuevas del cielo.
Ungiste mi espíritu de esperanza,
sobre mi dolor sembraste ilusiones,
abriste de mi alma el mar de emociones
nacido de amor cual divina alianza.
Alzaste tu mano pura hasta mí
regalándome el roce que soñaba,
olvidando la pena que olvidada
moría el justo instante que te vi. . .
Eso eres tú, Susi, mi ángel de amor,
refugio donde encuentro dulce abrigo
o el sueño de aquel futuro contigo
que será siempre mi sueño mejor.
Un desbordado regocijo inunda
inevitablemente mi sendero,
juntando mis sueños en un te quiero
al revivir también mi fe errabunda
dándole luz a mi gris existencia,
aquella que en ti encontró nueva esencia. . .
(Febrero 21, 24 y 25 de 2014)