Antares
Poeta adicto al portal
Entré sin dudarlo
en el último bar.
Pasé como Diosa
que quiere olvidar
con un trago amargo
sin nada esperar.
Vestida de cuero
con medias y ligueros.
Miradas oscuras
de sexo y deseo.
Al final de la barra
con una cerveza,
clavaste tus ojos,
bajé la cabeza.
Te acercaste
y pediste,
otro par de cervezas.
Sonreímos brindando,
acaricié mi melena.
Nos marchamos en tu coche,
con la música puesta,
Toxicity sonaba
mientras soltaba mis medias.
Mis pechos turgentes
clamaban urgencia.
Tus manos en mis muslos.
Mi lengua en tu lengua.
Te mordía los labios,
manaba la esencia
de ese cielo secreto
guardo entre mis piernas.
en el último bar.
Pasé como Diosa
que quiere olvidar
con un trago amargo
sin nada esperar.
Vestida de cuero
con medias y ligueros.
Miradas oscuras
de sexo y deseo.
Al final de la barra
con una cerveza,
clavaste tus ojos,
bajé la cabeza.
Te acercaste
y pediste,
otro par de cervezas.
Sonreímos brindando,
acaricié mi melena.
Nos marchamos en tu coche,
con la música puesta,
Toxicity sonaba
mientras soltaba mis medias.
Mis pechos turgentes
clamaban urgencia.
Tus manos en mis muslos.
Mi lengua en tu lengua.
Te mordía los labios,
manaba la esencia
de ese cielo secreto
guardo entre mis piernas.
Siempre serás Zahorí de mis fluídos.