CIBELES
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me dueles tanto como te quiero,
te quiero tanto como de dueles.
Una noche de amor naciste en mí,
fuiste creciendo en mis entrañas
cuanto más se deformaba mi cuerpo
más te amaba,
cuanto más abultado estaba mi vientre
más te adoraba.
Te cantaba para que reconocieras mi voz
mi vida, estás dentro de mí
te hablaba con dulces palabras,
nos sentíamos, nos escuchábamos.
La primera vez que te vi
me embargaron tantas sensaciones,
sorpresa, alegría, ternura, miedo...
llorabas, te pusieron sobre mi pecho y te abracé.
Tan pequeña, tan frágil, tan mía.
Empezaste a caminar,
sentí como te alejabas físicamente de mis brazos
persona prolongación de mí,
persona independiente, con su propia vida.
Hemos reído... juntas
Hemos estudiado... juntas
Hemos sido felices... juntas
Hemos sufrido... juntas
No he roto el cordón umbilical.
Quisiera penetrar en tu cerebro
arrancar tus pesares, pero no puedo.
Sólo te servirán tus propias experiencias
mis consejos quedarán grabados en tu mente,
así como vivencias que casi no recuerdas.
La vida se encargará de enseñarte
todo lo que te falta por aprender,
la fuerza está dentro de ti.
Sólo puedo permanecer a tu lado,
darte mi amor incondicional,
nadie me enseñó a ser madre
he ido aprendiendo contigo.
Eres gran persona, deseo que tengas paz,
que vivas plenamente, que seas feliz.
Me dueles tanto como te quiero,
te quiero tanto como me dueles.
Hija de mi vida.
Aquí estoy.
Besos dulces de miel y azúcar.
te quiero tanto como de dueles.
Una noche de amor naciste en mí,
fuiste creciendo en mis entrañas
cuanto más se deformaba mi cuerpo
más te amaba,
cuanto más abultado estaba mi vientre
más te adoraba.
Te cantaba para que reconocieras mi voz
mi vida, estás dentro de mí
te hablaba con dulces palabras,
nos sentíamos, nos escuchábamos.
La primera vez que te vi
me embargaron tantas sensaciones,
sorpresa, alegría, ternura, miedo...
llorabas, te pusieron sobre mi pecho y te abracé.
Tan pequeña, tan frágil, tan mía.
Empezaste a caminar,
sentí como te alejabas físicamente de mis brazos
persona prolongación de mí,
persona independiente, con su propia vida.
Hemos reído... juntas
Hemos estudiado... juntas
Hemos sido felices... juntas
Hemos sufrido... juntas
No he roto el cordón umbilical.
Quisiera penetrar en tu cerebro
arrancar tus pesares, pero no puedo.
Sólo te servirán tus propias experiencias
mis consejos quedarán grabados en tu mente,
así como vivencias que casi no recuerdas.
La vida se encargará de enseñarte
todo lo que te falta por aprender,
la fuerza está dentro de ti.
Sólo puedo permanecer a tu lado,
darte mi amor incondicional,
nadie me enseñó a ser madre
he ido aprendiendo contigo.
Eres gran persona, deseo que tengas paz,
que vivas plenamente, que seas feliz.
Me dueles tanto como te quiero,
te quiero tanto como me dueles.
Hija de mi vida.
Aquí estoy.
Besos dulces de miel y azúcar.