Pues todo terminó y el terciopelo
De aquel amor total que fue tan tuyo
Nada quedó y en el desierto suelo
Una flor floreció: la de tu orgullo.
Altiva al fin, como si fueras diosa
Con la frialdad que hiela las pasiones
Lanzaste mi alma hacia la obscura fosa
Donde a morir se van las ilusiones.
No negaré tu sin igual grandeza
Ni aquellas gracias que te son divinas,
Fuiste la rosa de inmortal belleza
Que hechiza el alma pero brinda espinas.
Bebí la miel de tu granada boca
Y me perdí en el dulce de tu beso,
Con la pasión que en su locura evoca
Sueños de amor y mágico embeleso.
Hoy en mi triste soledad advierto
Que te he perdido sin dejar de amarte
Pues vivo acaso, pero vivo muerto
Sin esperanza alguna de olvidarte.
Inútil es buscar algún consuelo
En otros brazos que encontrar pudiera
Nunca hallaría tu perdido cielo
Ni el sol preciado de tu primavera.
Más he llegado al fin de mi camino
Vacío el cuerpo y con el alma rota
No tengo amor, futuro ni destino
Soy el naufragio que sin vida flota.
Más no te culpo de perder tu cielo
Pues la razón advierto inevitable,
Y de la causa de mi cruel desvelo
Siento que soy el único culpable.
No tienes que explicar por qué te fuiste
Pues la respuesta el corazón me ha dado
Es que tal vez tú nunca me quisiste
O quizás yo te quise demasiado.
De aquel amor total que fue tan tuyo
Nada quedó y en el desierto suelo
Una flor floreció: la de tu orgullo.
Altiva al fin, como si fueras diosa
Con la frialdad que hiela las pasiones
Lanzaste mi alma hacia la obscura fosa
Donde a morir se van las ilusiones.
No negaré tu sin igual grandeza
Ni aquellas gracias que te son divinas,
Fuiste la rosa de inmortal belleza
Que hechiza el alma pero brinda espinas.
Bebí la miel de tu granada boca
Y me perdí en el dulce de tu beso,
Con la pasión que en su locura evoca
Sueños de amor y mágico embeleso.
Hoy en mi triste soledad advierto
Que te he perdido sin dejar de amarte
Pues vivo acaso, pero vivo muerto
Sin esperanza alguna de olvidarte.
Inútil es buscar algún consuelo
En otros brazos que encontrar pudiera
Nunca hallaría tu perdido cielo
Ni el sol preciado de tu primavera.
Más he llegado al fin de mi camino
Vacío el cuerpo y con el alma rota
No tengo amor, futuro ni destino
Soy el naufragio que sin vida flota.
Más no te culpo de perder tu cielo
Pues la razón advierto inevitable,
Y de la causa de mi cruel desvelo
Siento que soy el único culpable.
No tienes que explicar por qué te fuiste
Pues la respuesta el corazón me ha dado
Es que tal vez tú nunca me quisiste
O quizás yo te quise demasiado.