Hoy el mundo se mueve
a trompicones;
al ritmo sincopado
que nos marcan
los dueños de petróleo
y de la banca,
que además, hacen música
y canciones.
También nos dan el opio
del Slogan,
para que todos bailemos
a su aire,
comiendo poyo frito
y coca-cola,
sin pensar en quienes se mueren
de hambre.
¿Hasta cuando será así...?
nadie lo sabe.
Ellos tienen el control
sobre el planeta,
y a la nación que sus normas
no respeta
un repaso le dan;
y no suave.
Recaredo.
a trompicones;
al ritmo sincopado
que nos marcan
los dueños de petróleo
y de la banca,
que además, hacen música
y canciones.
También nos dan el opio
del Slogan,
para que todos bailemos
a su aire,
comiendo poyo frito
y coca-cola,
sin pensar en quienes se mueren
de hambre.
¿Hasta cuando será así...?
nadie lo sabe.
Ellos tienen el control
sobre el planeta,
y a la nación que sus normas
no respeta
un repaso le dan;
y no suave.
Recaredo.