Christian Jovani
Poeta recién llegado
Estoy conmigo mismo y Dios
aguardado tu dulce llegada,
donde desliza sus dedos el sol
en la arista de aquella rama.
Golondrino pensé que te encontraría
donde aquel arroyuelo fresco nace;
cerca del enebro intuí que pasarías.
¡Fue mi sorpresa! solo en este rincón,
ni el viento dio aroma de tu presencia
ni en este árbol entono el ruiseñor.
aguardado tu dulce llegada,
donde desliza sus dedos el sol
en la arista de aquella rama.
Golondrino pensé que te encontraría
donde aquel arroyuelo fresco nace;
cerca del enebro intuí que pasarías.
¡Fue mi sorpresa! solo en este rincón,
ni el viento dio aroma de tu presencia
ni en este árbol entono el ruiseñor.
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