Dedicado a Sara Marcos una gran persona y amiga en su cumpleaños del 9 de febrero.
Como el suave canto al albillo
mientras tu vientre se crecía,
ese sonido parecía
al susurro del arandillo.
...En tu mirada de albarillo,
se balanceaba noche y día;
es que tu amor permanecía,
alborotado por su brillo.
Y su presencia encandilaba;
y amanecía por tus años,
la esperanza de un nuevo ser.
Feliz estabas cuando al ver
a esa pequeña de entre paños,
se bostezaba en tus peldaños
y juntas querían crecer.
Como el suave canto al albillo
mientras tu vientre se crecía,
ese sonido parecía
al susurro del arandillo.
...En tu mirada de albarillo,
se balanceaba noche y día;
es que tu amor permanecía,
alborotado por su brillo.
Y su presencia encandilaba;
y amanecía por tus años,
la esperanza de un nuevo ser.
Feliz estabas cuando al ver
a esa pequeña de entre paños,
se bostezaba en tus peldaños
y juntas querían crecer.