lover
Poeta adicto al portal
A TI AMADA
Deseos despojados de todo ropaje,
apetito desnudo del prejuicio,
pieles sedientas, afanosas de fuego,
de esa, tú llama de erótica pasión.
Un roce, solo una suave caricia,
lo que eran pupilas dulces, serenas,
mutaron a miradas lascivas, obscenas,
apartando el poco pudor de la lujuria.
Mi dama desapareció bajo esta luna,
despertando a mi bella cortesana,
a su esencia que habita en ella,
hasta ofrecer sus gemidos.
Besos apasionados eclipsan el tiempo,
lenguas y labios invocan universos,
transformando pasión en desenfreno
cordura en deseo de devorar la piel.
Locura solo menguada por la ternura,
escalofríos opacados por la ansiedad
de tocarte, más fuerte y más profundo,
de explorar lo que nunca te he amado.
Botones tuyos erguidos señalan al cielo,
gemas divinas de aureolas hermosas
hacen maravilloso juego con tu centro
y más allá, con la dueña de tus sentidos.
Que palpo con labios desesperados,
torturando tu juicio, saciado tu humedad,
vapor que es desespero por ser tomada,
cada espacio de ti ser conquistada.
E. Lovera
Deseos despojados de todo ropaje,
apetito desnudo del prejuicio,
pieles sedientas, afanosas de fuego,
de esa, tú llama de erótica pasión.
Un roce, solo una suave caricia,
lo que eran pupilas dulces, serenas,
mutaron a miradas lascivas, obscenas,
apartando el poco pudor de la lujuria.
Mi dama desapareció bajo esta luna,
despertando a mi bella cortesana,
a su esencia que habita en ella,
hasta ofrecer sus gemidos.
Besos apasionados eclipsan el tiempo,
lenguas y labios invocan universos,
transformando pasión en desenfreno
cordura en deseo de devorar la piel.
Locura solo menguada por la ternura,
escalofríos opacados por la ansiedad
de tocarte, más fuerte y más profundo,
de explorar lo que nunca te he amado.
Botones tuyos erguidos señalan al cielo,
gemas divinas de aureolas hermosas
hacen maravilloso juego con tu centro
y más allá, con la dueña de tus sentidos.
Que palpo con labios desesperados,
torturando tu juicio, saciado tu humedad,
vapor que es desespero por ser tomada,
cada espacio de ti ser conquistada.
E. Lovera