amormejia
Poeta veterano en el portal
Anclado a unos pies descalzos hoy me aferro
a un ladito que brota entre sus cielos abiertos
entre una pausa que se delinea entre sus ojos;
en el mismo santuario que es su belleza indiscutida.
Fijo mis manos estáticas en su piel arisca
en el follaje de sus colinas aventureras
al son irreverente de unas piernas y caderas
que desfilan por las calles de éste mi pensamiento
Manejo a mi antojo su afrodisiaca escultura
torneando hasta el último rincón que permite la vista,
delineando y derritiendo este pensar alborotado
manso y escurridizo.
Ya sus ojos forman parte de este mundo
de esta necesidad de abordar suelos ajenos,
suelos donde se pisa con el sentimiento,
con el corazón florecido entre los dedos,
sobre la misma avenida entre el tabú y la nobleza.
A veces, culpo a esta poesía por crearte
por hacerte mía en el laberinto de mi alma
en el bosque de tu frondosa presencia
que sola me consume y me reintegra.
Anclo un día más mi mente a la suya
al racimo de alegría que nace de su sonrisa
del calor que dejan unos besos aunque sean ficticios;
pero aun así, retoñan en cada fibra de mi existencia.
Me anclo a ti, como a una piedra preciosa
como sombra siguiendo tu trazo
embelesado de pie a cabeza sin sentir pena ni gloria
porque hoy, me aferro a ti como tierno al pezón
como arena en su mar
como viento entre cielos
como el astro a tu sol