cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
A ti que doblegas el arco
de los guerreros, el hierro
se funde con tus versos
y surge la nostalgia en diva.
Tú que remontas los lugares
en veloces sueños,
cabalgas a pecho abierto
las llanuras haciendo
de la tristeza alegría, dando color
al cuadro por medio de voces
y al poeta cual artista
sumes en hiriente melancolía.
Tú que meces las palabras
en redondillas, cubriendo con gala
cualquier algarabía, de frases
selectas, rítmicas y sencillas.
Tú que me tientas cada día
y a la noche secuestras
para traer inspiración de cada
negra orilla, a las estrellas bajas
para ver su luz que brilla
a ti, bella y seductora poesía.
Tú que hablas de mares y amores
y un sinfín de historias
que hacen de mi alma
la más sencilla.
!Por ti oh poesía!
por la palabra que sale
y brota del corazón herido,
del que pierde su latido
y lo plasma en tinta
dejándolo como una sublime
y bella poesía.
de los guerreros, el hierro
se funde con tus versos
y surge la nostalgia en diva.
Tú que remontas los lugares
en veloces sueños,
cabalgas a pecho abierto
las llanuras haciendo
de la tristeza alegría, dando color
al cuadro por medio de voces
y al poeta cual artista
sumes en hiriente melancolía.
Tú que meces las palabras
en redondillas, cubriendo con gala
cualquier algarabía, de frases
selectas, rítmicas y sencillas.
Tú que me tientas cada día
y a la noche secuestras
para traer inspiración de cada
negra orilla, a las estrellas bajas
para ver su luz que brilla
a ti, bella y seductora poesía.
Tú que hablas de mares y amores
y un sinfín de historias
que hacen de mi alma
la más sencilla.
!Por ti oh poesía!
por la palabra que sale
y brota del corazón herido,
del que pierde su latido
y lo plasma en tinta
dejándolo como una sublime
y bella poesía.