almacautiva
Poeta adicto al portal
Se abre la mañana y me mira.
(Levántate, que van a dar las once).
Sus rayos sobrevuelan ciudades de ventanas
reflejando despertares diferentes.
Y yo te miro y tú, no miras nada.
Y cada sensación corre a asociarse a su recuerdo.
Tal vez el rojo del supermercado de mi barrio
es mi abuela con su carro de la compra.
O el naranja del tren cuando se mueve
es aquel viaje del que volví a medias.
¿Cómo explicarte a ti que el verde de ese parque
me trae mi bicicleta en mi mejor verano?
(Dónde andará, la pobre, si es que anda.)
O un azul que cuando el cielo se encapota
y se hace gris-azul
me acaba recordando un jueves de tormenta
con mus y con historias...
¿Y ver la luna? ¿Se podrá vivir sin ver la luna?
Sólo no sabiendo que su luz existe.
No sabiendo que el mar cambia de verde
con las horas
¡Qué haría yo sin los colores!
Y qué harías tú, con ellos,
que en ti no significan.
Y pido que no imagines nunca
lo que te pierdes
para que no sufras.
Y yo te miro y tú, no miras nada.