A ti

SHERIDAM

Poeta asiduo al portal
Eres el eco del viento,
la iridiscencia de las sombras,
la utopía de los sueños,
el sacrilegio a lo mundano.

De tu sombra la ansiedad de que te acerques,
de enredarme en las estibas de tu voz,
me quedo con las ramas de las letras que cambiamos al hablar.

Una mirada a las estrellas se ajusta a tus pupilas,
pero igual te alejas de su luz como las luciérnagas cuando asustadas apagan su candor.

Busqué tus calles y pasajes en el libro de los muertos
con la misma calma que se agota la virtud.

Estabas simplemente,
simplemente estabas,
y estás,
aún estás,
es el portal que no se cierra,
como el espejo que endurece su mirada pero que aún refleja tu existencia.

Eres el eco del viento,
del que quiero escuchar su zumbido, aunque siga siendo eco,
aunque tu voz llegue a pedazo escuchare tu eco junto al mar
y contemplare las luciérnagas del cielo en tus pupilas
antes de partir a la indiferencia de los años.
 
Eres el eco del viento,
la iridiscencia de las sombras,
la utopía de los sueños,
el sacrilegio a lo mundano.

De tu sombra la ansiedad de que te acerques,
de enredarme en las estibas de tu voz,
me quedo con las ramas de las letras que cambiamos al hablar.

Una mirada a las estrellas se ajusta a tus pupilas,
pero igual te alejas de su luz como las luciérnagas cuando asustadas apagan su candor.

Busqué tus calles y pasajes en el libro de los muertos
con la misma calma que se agota la virtud.

Estabas simplemente,
simplemente estabas,
y estás,
aún estás,
es el portal que no se cierra,
como el espejo que endurece su mirada pero que aún refleja tu existencia.

Eres el eco del viento,
del que quiero escuchar su zumbido, aunque siga siendo eco,
aunque tu voz llegue a pedazo escuchare tu eco junto al mar
y contemplare las luciérnagas del cielo en tus pupilas
antes de partir a la indiferencia de los años.
Hermoso sentimiento abraza tus versos,
la nostalgia germina en ti la magia.
Un placer leerte.

Saludos.
Raiden
 
Eres el eco del viento,
la iridiscencia de las sombras,
la utopía de los sueños,
el sacrilegio a lo mundano.

De tu sombra la ansiedad de que te acerques,
de enredarme en las estibas de tu voz,
me quedo con las ramas de las letras que cambiamos al hablar.

Una mirada a las estrellas se ajusta a tus pupilas,
pero igual te alejas de su luz como las luciérnagas cuando asustadas apagan su candor.

Busqué tus calles y pasajes en el libro de los muertos
con la misma calma que se agota la virtud.

Estabas simplemente,
simplemente estabas,
y estás,
aún estás,
es el portal que no se cierra,
como el espejo que endurece su mirada pero que aún refleja tu existencia.

Eres el eco del viento,
del que quiero escuchar su zumbido, aunque siga siendo eco,
aunque tu voz llegue a pedazo escuchare tu eco junto al mar
y contemplare las luciérnagas del cielo en tus pupilas
antes de partir a la indiferencia de los años.
Las formas en las que el ser amado permea en nuestros sentidos y sentimientos siempre nos sorprenderá y dará pie a bellos versos.
Enhorabuena
Saludos
 
Las formas en las que el ser amado permea en nuestros sentidos y sentimientos siempre nos sorprenderá y dará pie a bellos versos.
Enhorabuena
Saludos
Recibo tus saludos con gran alegría y como siempre agradecida por tus palabras, un abrazo enorme.
 
Un sentimiento que perdura y que se hacen hermosas y nostálgicas letras
de tu pluma, inmenso el placer de leerlas, gracias por compartirlas con
nosotros. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
Un agrado para mi tu visita y me complace que te guste, te dejo un cálido saludo llenito de energía.
 
Gracias a ti por visitar mis letras y dejar tu huella, me place saber que es de tu gusto, recibo tu fraternal abrazo y te dejo un cálido saludo.
 
Eres el eco del viento,
la iridiscencia de las sombras,
la utopía de los sueños,
el sacrilegio a lo mundano.

De tu sombra la ansiedad de que te acerques,
de enredarme en las estibas de tu voz,
me quedo con las ramas de las letras que cambiamos al hablar.

Una mirada a las estrellas se ajusta a tus pupilas,
pero igual te alejas de su luz como las luciérnagas cuando asustadas apagan su candor.

Busqué tus calles y pasajes en el libro de los muertos
con la misma calma que se agota la virtud.

Estabas simplemente,
simplemente estabas,
y estás,
aún estás,
es el portal que no se cierra,
como el espejo que endurece su mirada pero que aún refleja tu existencia.

Eres el eco del viento,
del que quiero escuchar su zumbido, aunque siga siendo eco,
aunque tu voz llegue a pedazo escuchare tu eco junto al mar
y contemplare las luciérnagas del cielo en tus pupilas
antes de partir a la indiferencia de los años.

Una bella obra donde las formas de estado se van desvistiendo frente
al pintado de los sentidos que proclaman a ese ser amado. intensos
versos. saludos afectuosos de luzyabsneta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba