• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

A través-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Repentinamente: a través

de ruinas y árboles y decesos múltiples

de convocaciones minerales de arcillas proteicas

de convergencias sin voz ni nudo de árbol

sin latitudes admirables ni protestas silogísticas

ni ecos tumefactos ni parodias obsesivas, sin

vértices numerados ni opresiones digitales

entre contubernios desfavorecidos de líquenes

ocasionales, fluyen de mí espasmos contestaciones

masivas, regresos a la indolencia, protuberancias desacordes

concurrencias de palios y madera vomitiva, de sensaciones

antes muertas y neutrales, de racimos de bombas enumeradas

hasta el cansancio y el desgaste. Las orquestas

tributan su desamparo, derraman azules por el vértigo,

imploran su ascenso de nieve, declaran abiertamente

los musicales redimidos: y suben por escalas martirizadas

por regios cordones de nubes, por asimiladas cazas intempestivas,

por pasillos laterales cuya bruma ha sido desgastada, por castraciones

impetuosas de miembros o extremidades, por axilas permeables,

por sogas de oscuridades y tinieblas de pájaros con boca y dedos.

Así mi cuerpo enfrenta soledades paisajes bocas anos

derivas existenciales multiplicidades de órganos derribos

fundamentales de acacias, fuentes destruidas al calor de la botella

enemiga, parajes acometidos con la fortaleza de un suspiro amoroso,

deteriorados márgenes de ríos y jabones y misterios de otros cuerpos santos. Y sombras eternidades convalecencias amistades frugales

embestidas de aves conversaciones de rasgos, facciones ofrecidas

renacimientos de sótanos, fraternales contenedores de amapolas enrojecidas. De tuétanos

que el mundo apenas conserva. Como un mar

a su deriva.
 
Repentinamente: a través

de ruinas y árboles y decesos múltiples

de convocaciones minerales de arcillas proteicas

de convergencias sin voz ni nudo de árbol

sin latitudes admirables ni protestas silogísticas

ni ecos tumefactos ni parodias obsesivas, sin

vértices numerados ni opresiones digitales

entre contubernios desfavorecidos de líquenes

ocasionales, fluyen de mí espasmos contestaciones

masivas, regresos a la indolencia, protuberancias desacordes

concurrencias de palios y madera vomitiva, de sensaciones

antes muertas y neutrales, de racimos de bombas enumeradas

hasta el cansancio y el desgaste. Las orquestas

tributan su desamparo, derraman azules por el vértigo,

imploran su ascenso de nieve, declaran abiertamente

los musicales redimidos: y suben por escalas martirizadas

por regios cordones de nubes, por asimiladas cazas intempestivas,

por pasillos laterales cuya bruma ha sido desgastada, por castraciones

impetuosas de miembros o extremidades, por axilas permeables,

por sogas de oscuridades y tinieblas de pájaros con boca y dedos.

Así mi cuerpo enfrenta soledades paisajes bocas anos

derivas existenciales multiplicidades de órganos derribos

fundamentales de acacias, fuentes destruidas al calor de la botella

enemiga, parajes acometidos con la fortaleza de un suspiro amoroso,

deteriorados márgenes de ríos y jabones y misterios de otros cuerpos santos. Y sombras eternidades convalecencias amistades frugales

embestidas de aves conversaciones de rasgos, facciones ofrecidas

renacimientos de sótanos, fraternales contenedores de amapolas enrojecidas. De tuétanos

que el mundo apenas conserva. Como un mar

a su deriva.

Un despliegue de lenguaje con un uso del idioma rico, la profundidad del paisaje hace que al ritmo del poema dancen las imágenes.
Un gusto leerte, saludes desde Colombia.
 
Última edición:
Me quedo con estas lúdicas sensaciones:

Repentinamente
las orquestas tributan su desamparo,
derraman azules por el vértigo,
declaran abiertamente
y suben por escalas martirizadas
hasta el cansancio y el desgaste.
Como un mar

Estrellitas armoniosas a las escalas y las cascadas
 
Repentinamente: a través

de ruinas y árboles y decesos múltiples

de convocaciones minerales de arcillas proteicas

de convergencias sin voz ni nudo de árbol

sin latitudes admirables ni protestas silogísticas

ni ecos tumefactos ni parodias obsesivas, sin

vértices numerados ni opresiones digitales

entre contubernios desfavorecidos de líquenes

ocasionales, fluyen de mí espasmos contestaciones

masivas, regresos a la indolencia, protuberancias desacordes

concurrencias de palios y madera vomitiva, de sensaciones

antes muertas y neutrales, de racimos de bombas enumeradas

hasta el cansancio y el desgaste. Las orquestas

tributan su desamparo, derraman azules por el vértigo,

imploran su ascenso de nieve, declaran abiertamente

los musicales redimidos: y suben por escalas martirizadas

por regios cordones de nubes, por asimiladas cazas intempestivas,

por pasillos laterales cuya bruma ha sido desgastada, por castraciones

impetuosas de miembros o extremidades, por axilas permeables,

por sogas de oscuridades y tinieblas de pájaros con boca y dedos.

Así mi cuerpo enfrenta soledades paisajes bocas anos

derivas existenciales multiplicidades de órganos derribos

fundamentales de acacias, fuentes destruidas al calor de la botella

enemiga, parajes acometidos con la fortaleza de un suspiro amoroso,

deteriorados márgenes de ríos y jabones y misterios de otros cuerpos santos. Y sombras eternidades convalecencias amistades frugales

embestidas de aves conversaciones de rasgos, facciones ofrecidas

renacimientos de sótanos, fraternales contenedores de amapolas enrojecidas. De tuétanos

que el mundo apenas conserva. Como un mar

a su deriva.
Un pasaje inmenso de sensaciones que somos obligados a traspasar, quedan alejados de esa manera muchs
sueños. feicidades por el recorrido otrogado a este desierto que en ocasiones es la vida. felicidades.
bellissmo. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba