José Luis Pérez
Poeta recién llegado
El día que en tus labios se marchiten
las rosas que hoy te adornan dulcemente
y el blanco invada al nardo de tu frente
y el fuego de tus ojos no crepite,
e inmóvil en tu pecho no palpite
tu ansioso corazón, rápidamente;
aquí estarás en mi alma, y de repente
saldrás en suspiros, de tu escondite.
Pues vivirás en mí, como el anhelo
profundo que así encuentra su aliciente
pues sabes, si en la dicha nunca hay duelo
tampoco en el amor que mi alma siente.
Me esperarás tan fiel, allí en el cielo
donde te amaré aún más, y eternamente.