Me acerqué aspirante de tu sabor
laberíntica presencia
que me hacía virgen las mañanas
y poeta perseguido por las noches
Aristocrático estar a tu lado
en la completa fruta de tu historia
en el perfecto racimo de tus hechos
en la fresca sombra de tu silencio.
Cantar a coro con el viento del mar
y escuchar el oír que me esperabas
con los ojos abiertos y los poros
a que cayera en la rosácea corona de tu abrazo.
Perfeccionamos el antiguo castellano
en los suspiros mezclados a la deriva
de la fanática respiración de los mares,
del nadador que sube con la perla.
Tenemos las caras perdidas de sí mismas
en la propensa constelación binaria
palatina y ruidosa órbita
por el aceite crujiente de cada día.
laberíntica presencia
que me hacía virgen las mañanas
y poeta perseguido por las noches
Aristocrático estar a tu lado
en la completa fruta de tu historia
en el perfecto racimo de tus hechos
en la fresca sombra de tu silencio.
Cantar a coro con el viento del mar
y escuchar el oír que me esperabas
con los ojos abiertos y los poros
a que cayera en la rosácea corona de tu abrazo.
Perfeccionamos el antiguo castellano
en los suspiros mezclados a la deriva
de la fanática respiración de los mares,
del nadador que sube con la perla.
Tenemos las caras perdidas de sí mismas
en la propensa constelación binaria
palatina y ruidosa órbita
por el aceite crujiente de cada día.