Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
[center:29950a1bb5]Me enseñaste amarte,
a tenerte,
a tomarte al alba,
a hurgar en tus pechos
lo que no podía encontrar.
A tomar de tu vientre
con furia de macho,
tu inocencia,
y hacerla mía
He sembrado
palmo a palmo tu piel
algo más que amor,
he sembrado mi semilla en ti.
En tu ser,
en la penumbra,
descorriendo de tus sentidos,
las angustias y los quejidos
Te hice mujer
a fuerza,
suspiros tiernos,
ideas mojadas,
entrepiernas temblorosas
de lo incierto.
Contorciones infinitas de estrellas.
Con miedo,
te aferraste a lo desconocido.
Mirando profundamente;
ese vientre enmarañado,
asustada por lo revelado
de verdad y de locura.
Quisiste volver a intentarlo
En la rigidez de tus pechos,
ahogaste tus gemidos,
en mi boca.
Cuando sentías que sembraban
en tu ser la pasión,
de un día loco de amor. [/center:29950a1bb5]
a tenerte,
a tomarte al alba,
a hurgar en tus pechos
lo que no podía encontrar.
A tomar de tu vientre
con furia de macho,
tu inocencia,
y hacerla mía
He sembrado
palmo a palmo tu piel
algo más que amor,
he sembrado mi semilla en ti.
En tu ser,
en la penumbra,
descorriendo de tus sentidos,
las angustias y los quejidos
Te hice mujer
a fuerza,
suspiros tiernos,
ideas mojadas,
entrepiernas temblorosas
de lo incierto.
Contorciones infinitas de estrellas.
Con miedo,
te aferraste a lo desconocido.
Mirando profundamente;
ese vientre enmarañado,
asustada por lo revelado
de verdad y de locura.
Quisiste volver a intentarlo
En la rigidez de tus pechos,
ahogaste tus gemidos,
en mi boca.
Cuando sentías que sembraban
en tu ser la pasión,
de un día loco de amor. [/center:29950a1bb5]
