Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Me enseñaste amarte,
a tenerte,
a tomarte al alba,
a hurgar en tus pechos...
lo que no podía encontrar.
A tomar de tu vientre
con furia de macho,
tu inocencia,
y hacerla mía.
He sembrado
palmo a palmo tu piel,
algo más que amor,
he sembrado mi semilla en ti.
En tu ser,
en la penumbra,
descorriendo de tus sentidos,
las angustias y los quejidos
Te hice mujer...
a fuerza,
suspiros tiernos,
ideas mojadas,
entrepiernas temblorosas
de lo incierto.
Contorciones infinitas de estrellas.
Con miedo,
te aferraste a lo desconocido.
Mirando profundamente;
ese vientre enmarañado,
asustada por lo develado
de verdad y de locura.
Quisiste volver a intentarlo
en la rigidez de tus pechos,
ahogaste tus gemidos,
en mi boca.
Cuando sentías
al sembrar en tu ser,
la pasión de un día,
loco de amor.
[center:cc7256e21e]Agosto 8 del 2005[/center:cc7256e21e]
a tenerte,
a tomarte al alba,
a hurgar en tus pechos...
lo que no podía encontrar.
A tomar de tu vientre
con furia de macho,
tu inocencia,
y hacerla mía.
He sembrado
palmo a palmo tu piel,
algo más que amor,
he sembrado mi semilla en ti.
En tu ser,
en la penumbra,
descorriendo de tus sentidos,
las angustias y los quejidos
Te hice mujer...
a fuerza,
suspiros tiernos,
ideas mojadas,
entrepiernas temblorosas
de lo incierto.
Contorciones infinitas de estrellas.
Con miedo,
te aferraste a lo desconocido.
Mirando profundamente;
ese vientre enmarañado,
asustada por lo develado
de verdad y de locura.
Quisiste volver a intentarlo
en la rigidez de tus pechos,
ahogaste tus gemidos,
en mi boca.
Cuando sentías
al sembrar en tu ser,
la pasión de un día,
loco de amor.
[center:cc7256e21e]Agosto 8 del 2005[/center:cc7256e21e]