Aldabas de perro sobre el día
resquicios a un buzón enmohecido.
Por suma tímidos asomos, por brecha
se abre una mirada.
milagro de una puerta.
Una aldaba
en la hora imponente,
marco hemisférico de deshielo calizo,
milagro de milagros:
tu puerta,
obsesión de puerta,
subliminal cárcel desierta.
Por coraza sabia armadura, caja
imponente de sabiduría,
ingeniería de ingenierías
coraje, que se viola en la huerta.
Aldaba en las sienes de las letras,
excusas del derecho al milagro,
prosa que doblega sentidos.
Le temo a tu castigo tras la puerta.
Dialogo con Platón,
si debo de escurrirme pregunto a Galileo,
y hayo unos cedros
en calles desiertas que me llevan
casi mudo hacia los cielos de tu puerta.