Natalia Esperanza
Poeta recién llegado
Yo me acuerdo
de esas tardes de otoño amado,
al amparo de un café
y de tus palabras.
Me acuerdo
del sol quemante de verano,
de la sombra de un árbol piadoso
que guardaba todos los secretos.
Me acuerdo, y lo siento
como una historia atesorada
en los resquicios del alma.
Entre el júbilo y la tristeza
baila el corazón en tu recuerdo,
porque aún me haces falta
en la luz y en las tinieblas.
Yo te quiero, mi amigo, y lloro,
porque aún me haces falta.