Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;BS-FsGCZn-c]http://youtu.be/BS-FsGCZn-c[/video]
Sus cabellos negros como la noche,
su piel blanca con palidez de la muerte -
silente en su sueño, un hombre ideal;
sus ojos color del cielo - dos llamas encendidas,
su fortaleza es la omnipresente oscuridad.
Sus brazos fuertemente sostienen la espada de cristal -
en ella se refleja mi rostro asombrado, en aquel puñal
con el cual atravesó mi corazón y le dio
un encanto mortal - el hombre ideal...
Yo vi el silencio y lo oí cantar -
en la fuente de misterios y en la noche que está por llegar;
en el resplandor del agua de un oscuro mar
donde se quedaron mis anhelos locos para descansar...
Mi señor, caballero de las nubes, un ser celestial -
demonio de la perdición con cara de ángel;
un hombre ideal...
No es amor lo que aquí en la tierra soñamos,
pues si ese fuese amor, le diría que no es posible
amar de tal manera a una sola persona -
ni con el corazón, ni con el alma, ni con la vida entera;
amar, pero con los sentidos solamente -
que el amor es casi siempre de mentira;
viene y va, y no se queda
para la eternidad...
¡Ay de mí, si no soy digna
de jamás poder encontrar
a aquel hombre ideal...!
[09/08/2013]
Sus cabellos negros como la noche,
su piel blanca con palidez de la muerte -
silente en su sueño, un hombre ideal;
sus ojos color del cielo - dos llamas encendidas,
su fortaleza es la omnipresente oscuridad.
Sus brazos fuertemente sostienen la espada de cristal -
en ella se refleja mi rostro asombrado, en aquel puñal
con el cual atravesó mi corazón y le dio
un encanto mortal - el hombre ideal...
Yo vi el silencio y lo oí cantar -
en la fuente de misterios y en la noche que está por llegar;
en el resplandor del agua de un oscuro mar
donde se quedaron mis anhelos locos para descansar...
Mi señor, caballero de las nubes, un ser celestial -
demonio de la perdición con cara de ángel;
un hombre ideal...
No es amor lo que aquí en la tierra soñamos,
pues si ese fuese amor, le diría que no es posible
amar de tal manera a una sola persona -
ni con el corazón, ni con el alma, ni con la vida entera;
amar, pero con los sentidos solamente -
que el amor es casi siempre de mentira;
viene y va, y no se queda
para la eternidad...
¡Ay de mí, si no soy digna
de jamás poder encontrar
a aquel hombre ideal...!
[09/08/2013]