Josimar Moran
Poeta fiel al portal
Manantial de sentimientos postergados
navegando en la eternidad del recuerdo,
junto al silencio invernal donde me pierdo
en lo ilógico de mis dogmas sagrados.
Entonces pregunto ¿dónde quedó el tiempo?
El tuyo, el que el destino te arrebatara,
sin permitir que mi beso te alcanzara
a demostrar el inmenso amor que siento
aún, después de la eternidad sin tí
y que conservo intacto como un tesoro
mágico que te dirá cuanto te adoro
y el cielo mismo se abrirá para mí.
La vida era tierna, los sueño hermosos
y la esperanza. . . Un mar de olas desbordantes
esparciendo dicha y amor abundantes
en un futuro de designios dichosos.
Mas de pronto el infortunio abriose paso
trocando el porvenir en noche de espanto,
robándole al corazón la vida, el canto
y tu amanecer se tornó negro ocaso. . .
Angelito, ¡mi angelito de alas grises!
Lucero sin nombre, sin tiempo ni historia,
eres el sol que ilumina mi memoria
llenando mi existir de bellos matices.
Pequeño colibrí de corto volar,
ahora tienes tu propio paraíso
y el futuro que para tí se deshizo
no bastará para dejarte de amar. . .
(Noviembre 04, 08, 13 de 2010)
navegando en la eternidad del recuerdo,
junto al silencio invernal donde me pierdo
en lo ilógico de mis dogmas sagrados.
Entonces pregunto ¿dónde quedó el tiempo?
El tuyo, el que el destino te arrebatara,
sin permitir que mi beso te alcanzara
a demostrar el inmenso amor que siento
aún, después de la eternidad sin tí
y que conservo intacto como un tesoro
mágico que te dirá cuanto te adoro
y el cielo mismo se abrirá para mí.
La vida era tierna, los sueño hermosos
y la esperanza. . . Un mar de olas desbordantes
esparciendo dicha y amor abundantes
en un futuro de designios dichosos.
Mas de pronto el infortunio abriose paso
trocando el porvenir en noche de espanto,
robándole al corazón la vida, el canto
y tu amanecer se tornó negro ocaso. . .
Angelito, ¡mi angelito de alas grises!
Lucero sin nombre, sin tiempo ni historia,
eres el sol que ilumina mi memoria
llenando mi existir de bellos matices.
Pequeño colibrí de corto volar,
ahora tienes tu propio paraíso
y el futuro que para tí se deshizo
no bastará para dejarte de amar. . .
(Noviembre 04, 08, 13 de 2010)