armak de odelot
Poeta asiduo al portal
Era un blanco del revés vuelto.
Era un altavoz a su boca atado.
Era un gigante de medio metro.
Era un príncipe en sapo encantado.
Era un bufón sin gracia ninguna.
Era del post, su triste lacayo.
Era la viga del ojo ajeno.
Era de Aquiles, el talón humano.
Era del vecino, la envidia de enfrente.
Era cotilla radioaficionado.
Era palabra que sobra en la boca.
Era propina que deja un tacaño.
Era el tonto de la colleja.
Era la puta dando el coñazo.
Era el primero en tirar la piedra
Era cuán Judas, traidor y chivato.
Era el fruto de una mala paja.
Era un proyecto de ser humano.
Era una hostia dada a destiempo.
Era un cantamañanas desafinado.
Era un pájaro de mal agüero.
Era un cuervo algo abuitrado.
Era el salido que llevamos dentro.
Era el demonio vestido de santo.
Era un altavoz a su boca atado.
Era un gigante de medio metro.
Era un príncipe en sapo encantado.
Era un bufón sin gracia ninguna.
Era del post, su triste lacayo.
Era la viga del ojo ajeno.
Era de Aquiles, el talón humano.
Era del vecino, la envidia de enfrente.
Era cotilla radioaficionado.
Era palabra que sobra en la boca.
Era propina que deja un tacaño.
Era el tonto de la colleja.
Era la puta dando el coñazo.
Era el primero en tirar la piedra
Era cuán Judas, traidor y chivato.
Era el fruto de una mala paja.
Era un proyecto de ser humano.
Era una hostia dada a destiempo.
Era un cantamañanas desafinado.
Era un pájaro de mal agüero.
Era un cuervo algo abuitrado.
Era el salido que llevamos dentro.
Era el demonio vestido de santo.