Barzagath
Poeta recién llegado
Vagaré en el tiempo que tu vida trasnocha,
Con los delirios de tu voz muerta y silente,
Ahogaré los primores en tu piel gimiente
Para elevarnos, pues el olvido nos reprocha.
La infamia en tus ojos, que mi dicha evoca,
Explota en mi cuerpo mortal cual fruto infiel,
Cuyos placeres nunca florecerán en tu piel
Suave y honda, sólo si mi espíritu la invoca.
Horrores en tu seno, fenecen con el aliento
Agitado, marchito, y en ocasiones marginado,
El cual se agota en el Incubo más deseado
¿No notas acaso cuando exhalas maleficios
Añoro tu sangre como el néctar de sacrificios
Bañando con sutileza y pena los solsticios?
Barzagath, Buena Luna.
Con los delirios de tu voz muerta y silente,
Ahogaré los primores en tu piel gimiente
Para elevarnos, pues el olvido nos reprocha.
La infamia en tus ojos, que mi dicha evoca,
Explota en mi cuerpo mortal cual fruto infiel,
Cuyos placeres nunca florecerán en tu piel
Suave y honda, sólo si mi espíritu la invoca.
Horrores en tu seno, fenecen con el aliento
Agitado, marchito, y en ocasiones marginado,
El cual se agota en el Incubo más deseado
¿No notas acaso cuando exhalas maleficios
Añoro tu sangre como el néctar de sacrificios
Bañando con sutileza y pena los solsticios?
Barzagath, Buena Luna.