JLA
Poeta asiduo al portal
Los seguí en la vereda amarrada,
Caminaba el niño asustado, Tambaleándose por los polos de la tierra,
Tu lo mirabas con los ojos adormecidos,
Y le sujetabas su cabeza de mar y neblina,
Lo tomabas de su mano siempre fresca,
Que dichoso momento del padre y su hijo,
Minutos que serán olvidados, Hoy perfectos,
El niño rubio aspirante a la vida,
Como mariposa recién nacida,
Batiendo sus alas,
Y padre enmudecido, Con el corazón vestido de luces armónicas,
De amor como barca que sale del muelle de madrugada,
Y yo los sigo, Como caracol entumecido,
Desde mi bote de migajas,
Intentando recordar algún momento parecido,
Que se me allá olvidado,
Pero la noche me sigue,
Y el niño a su padre,
Con sus pasos minúsculos,
Tejiendo hierba en sus huellas.
Construyendo una escalera,
Que termina en un cielo dorado,
Amor de hijo y de padre,
Más un baile sus pasos,
Yo los sigo, los sigo, los sigo...
Y llegan a su destino, Ríen besando al sol siempre eterno,
Y yo me quedo allí parado solo viéndolos,
Lloviendo, Y crujiendo mis dientes, Tan sediento,
De ese sol, y sus collares...