Villada Mauricio
Poeta adicto al portal
Taras de neón sobre
mi colchón invertebrado.
El sueño gotea esperanza
entre un horario de tardanzas
y autobuses de largo.
Me ato a la frazada
para no caer de rodillas fuera
en la nada de pantuflas
y baldosas como espejos crueles.
Toda la vida es ahora
digo y busco hacer pie
en la escombrada realidad.
Miro el final donde encallan los recuerdos
y tiemblo de ganas
de olores prendidos al botón del pijama.
Despierta la ilusión y tironea
esta manga de camisa arrugada
y presta pantalón a mi languidez.
Pestañeo.
Me sostengo.
Ahí voy.
Se abre el mundo en el infinito de mi mirada.
Un poco más viejo me dejo arrastrar
y llego a tiempo o incluso antes
y descubro que sólo un paso
había entre la vida y yo.
mi colchón invertebrado.
El sueño gotea esperanza
entre un horario de tardanzas
y autobuses de largo.
Me ato a la frazada
para no caer de rodillas fuera
en la nada de pantuflas
y baldosas como espejos crueles.
Toda la vida es ahora
digo y busco hacer pie
en la escombrada realidad.
Miro el final donde encallan los recuerdos
y tiemblo de ganas
de olores prendidos al botón del pijama.
Despierta la ilusión y tironea
esta manga de camisa arrugada
y presta pantalón a mi languidez.
Pestañeo.
Me sostengo.
Ahí voy.
Se abre el mundo en el infinito de mi mirada.
Un poco más viejo me dejo arrastrar
y llego a tiempo o incluso antes
y descubro que sólo un paso
había entre la vida y yo.