Fredmore
Romano Manfre More
A una cierta edad
se hacen nuevos amigos:
el silencio, la soledad,
la rutina, la novedad,
la luna, las estrellas del firmamento,
el sol, la lluvia, las nubes y el viento,
el gorjeo de los pájaros bulliciosos,
la sombra de los árboles frondosos,
la hora del último noticiero,
la ropa informal en el perchero,
las pantuflas de cálido paño,
la música de antaño,
el sillón preferido en el rincón,
el apoyo firme de mi bastón,
el perro amigo a mi lado,
los recuerdos del pasado.
A esta edad avanzada
el otoño dura todo el año,
yo, día tras día, lo acompaño,
hasta el invierno que me espera:
es el invierno de mi vida entera,
tal vez en su última frontera,
pero siempre crecerán
hierbas verdes en la pradera,
nuevas flores en primavera
y mis buenos amigos seguirán.
se hacen nuevos amigos:
el silencio, la soledad,
la rutina, la novedad,
la luna, las estrellas del firmamento,
el sol, la lluvia, las nubes y el viento,
el gorjeo de los pájaros bulliciosos,
la sombra de los árboles frondosos,
la hora del último noticiero,
la ropa informal en el perchero,
las pantuflas de cálido paño,
la música de antaño,
el sillón preferido en el rincón,
el apoyo firme de mi bastón,
el perro amigo a mi lado,
los recuerdos del pasado.
A esta edad avanzada
el otoño dura todo el año,
yo, día tras día, lo acompaño,
hasta el invierno que me espera:
es el invierno de mi vida entera,
tal vez en su última frontera,
pero siempre crecerán
hierbas verdes en la pradera,
nuevas flores en primavera
y mis buenos amigos seguirán.
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