abcd
Poeta adicto al portal
Sus huesitos delicados,
carcomidos por los besos del cielo
que la rasgan y la sanan al morderla,
tiene carne de piel y solo la toca la lluvia.
Es un pensamiento compañero de la rutina,
su génesis, su fin,
no soportaría ver que pisen su sombra,
es más, se partiría la muerte en mi
si la noche la siente gemir.
Recirculan voces, otros rostros vivos,
es una batalla enfermiza salir-entrar en sus ojos.
Creo que es ciega, o loca,
creo que su amor ha escapado por su entrepierna,
tengo ansias, una mezcla de dolor y atracción.
Necesito golpear sus uñas con mi alma,
que me entienda humano, inmarcesible,
que luego me deje fluir, indiferente, intransigente,
como si no existiese mi agua, mi luz, mi queja de semen infiel.
carcomidos por los besos del cielo
que la rasgan y la sanan al morderla,
tiene carne de piel y solo la toca la lluvia.
Es un pensamiento compañero de la rutina,
su génesis, su fin,
no soportaría ver que pisen su sombra,
es más, se partiría la muerte en mi
si la noche la siente gemir.
Recirculan voces, otros rostros vivos,
es una batalla enfermiza salir-entrar en sus ojos.
Creo que es ciega, o loca,
creo que su amor ha escapado por su entrepierna,
tengo ansias, una mezcla de dolor y atracción.
Necesito golpear sus uñas con mi alma,
que me entienda humano, inmarcesible,
que luego me deje fluir, indiferente, intransigente,
como si no existiese mi agua, mi luz, mi queja de semen infiel.