Trémulas pupilas en alto,
con el brebaje de la mala memoria
poco a poco os fui bautizando
con nombres de mi historia.
Bello ojo que transporta
en su regazo con cautela
ricas fragancias y aromas
porque sabe que el olor vuela.
Me habla esa mirada
con fina ternura a mi vista
y de amor siempre impregnada
es la que más fuerte brilla.
Fija en la eternidad,
con sonrisa ya madura
Nombré con especial identidad
la luz llamada Laura.