Kaperuxyto
Poeta recién llegado
Espero la hora única del ocaso,
y veo como llena de elegancia,
al ritmo de tu delicado paso,
luces del junco su oriental prestancia.
Pliega tu sombrilla de verde raso
y muestra tu tez de rosa de Francia,
con la luz de tu mirada me abraso,
como la vela que arde en la estancia.
Libélula de ojos grises rasgados,
envuelta en las alas de suave seda,
de tu kimono de signos insólitos.
¡Oh, tu gracia nos deja extasiados!
como las rosas de la rosaleda,
¡Oh, sí! somos tus fervientes acólitos.
y veo como llena de elegancia,
al ritmo de tu delicado paso,
luces del junco su oriental prestancia.
Pliega tu sombrilla de verde raso
y muestra tu tez de rosa de Francia,
con la luz de tu mirada me abraso,
como la vela que arde en la estancia.
Libélula de ojos grises rasgados,
envuelta en las alas de suave seda,
de tu kimono de signos insólitos.
¡Oh, tu gracia nos deja extasiados!
como las rosas de la rosaleda,
¡Oh, sí! somos tus fervientes acólitos.
::