LuKaS
L'enfant terrible
¿Qué me trae el universo
con sus ideas infinitas
que me hacen volar lejos
donde los pájaron no tienen alas?
¿Porqué me regala lágrimas,
convirtiéndome en la nube
mas parda que jamás he visto?
La lámpara está dormida
cuando los otros descansan.
Ella trabaja hasta tarde;
conoce los secretos de la noche.
El ruido se propaga
en toda la habitación.
Los muros se aglomeran
en una cámara de resonancia.
Y aquí detrás estoy yo,
presenciando ese milagro
de ver el sol por la ventana
iluminar sospechosamente
donde mi vista no alcanza.
Parece que curvara la luz
en el denso aire de la sala.
Y Marina que aún no llega
con su boquita pintada.
Su rostro me dice: calma
y me abraza hasta lo infinito;
ella hace sonar sus llaves
justo detrás de la puerta
y yo me siento como un cachorro
que ha visto llegar su amo.
Un cuadro de una rosa naranja
envuelta en sábanas blancas,
un capullo color ocaso
que me recuerda su piel
y me tersa toda el alma.
Y ahora, cazando un rayo
de los que filtran por la persiana,
queriendo atrapar su luz
para marcharme con él
en un viaje hacia el cosmos
a una luna por segundo.